Está habiendo cierto revuelo en la red debido a la crítica que Mojo ha hecho en su número de febrero de 2017 al nuevo disco de Oldfield.
La crítica, comenta lo siguiente (gracias a www.ommadawn.es por la traducción):
El Campanero Tubular vuelve al estilo largo que lanzó su carrera y el imperio empresarial de Richard Branson.
Ommadawn, el tecer éxito multiinstrumental del guitarrisa no fue tan original como Tubular Bells, pero fue mas elaborado y desde 1975 sigue siendo el favorito de los fans. Esa e una de las razones por las que Oldfield ha redistribuido el gran arsenal de instrumentos , guitarra, ukelele, mandolina, arpa… Las dos pistas vuelven de nuevo a coger pequeñas melodías que se van alternando para crear un sinfonía (En la segunda podemos encontrar un tema principal que recuerda al gran Hank Marvin). Sin embargo el problema es que en los últimos 40 años la mezcla de rock y pop celta ha sido utilizado por todos, desde Enya a Bravehead. Los fieles pueden comprarlo sin problema – está bastante pulido – pero otros pueden haberse cansado del largo viaje al rededor de glorias pasadas.
Le dan 3 estrellas de 5. Lo curioso es que ésta crítica a pesar de no ser excesívamente desfavorable, no le ha sentado muy allá a Oldfield que ha comentado lo siguiente:
Básicamente Oldfield comenta que qué tal si hacemos una competición de los denominados 'oídos de trapos' por las críticas de RTO.


