viernes, 12 de octubre de 2018

Nueva reedición de Tubular Bells


Ha aparecido en preventa una nueva reedición en LP del mítico opus de Mike Oldfield. En ésta ocasión es un vinilo de color gris, que se puede comprar exclusivamente en las tiendas FNAC de Francia. De momento no sabemos si dicha edición aparecerá también en otros FNAC fuera de nuestro país vecino.

Dicha reedición sale a la venta el próximo 23 de noviembre.

https://musique.fnac.com/a12947958/Mike-Oldfield-Tubular-Bells-Vinyle-gris-Exclusivite-Fnac-Vinyle-album?omnsearchpos=1

miércoles, 10 de octubre de 2018

Tertulias Oldfield - Programa 41 - Music Of The Spheres


Nos enfrentamos a las últimas tertulias de ésta 'primera temporada' de Tertulias Oldfield. Inevitablemente (y si Oldfield no nos da noticias) en febrero tendremos un final apoteósico de ésta primera parte de nuestra aventura tertuliana.

Pero, seguimos al pié del canón aún, analizando cada una de las obras de Mike Oldfield, y ésta vez nos toca el álbum de 2008 Music Of The Spheres. Me han acompañado ésta vez: Paco 'ser humano' Salazar, Anselmo 'boletín discoplay' García, Alberto 'Burgos' Palacios, Manu 'rock matemático' Ávila y Rubén 'no lo he escuchado' Alvarez.

https://www.ivoox.com/tertulias-oldfield-programa-41-music-of-audios-mp3_rf_29237613_1.html

martes, 9 de octubre de 2018

Entrevista a Pepe Cantos


Pepe Cantos es uno de los fans más importantes de Mike Oldfield del sector español. En los años 90, cuando internet era algo que sólo conocían en la NASA, fue el responsable de darnos información de lo más cuidadosa y siempre rigurosa del genio de Reading. Escribió el (hasta ahora) único libro sobre Mike Oldfield en español, con el que muchos empezamos a aprender más cosas de nuestro ídolo, y desde 1994 a 2005 llevó un increíble fanzine sobre Oldfield, llamado Orabidoo, también responsable de seguir los pasos de Mike durante toda su etapa en Warner. Es un placer para mí, tener unas palabras con mi respetadísimo Pepe Cantos. Espero que disfrutéis de sus palabras:

-Pepe, cuentanos ¿cuando y cómo conociste la obra de Mike Oldfield?

Más menos en la época de "Islands" (yo tendría unos 15 años) fue cuando comencé a alucinar con lo que iba escuchando gracias a las casetes que nos grababa un primo. No puedo recordar cual fue el primer disco que escuché, pero ahí estaban "Tubular bells", "Five miles out" o "Discovery". Enseguida llegó el mencionado "Islands", que recuerdo ver presentado en programas de televisión como 'Sábado noche', y conseguí el "The complete Mike Oldfield", que fue el acicate definitivo para tener un músico favorito.

-¿Cuantas veces tuviste oportunidad de verlo en directo? y ¿cual fue tu favorita?

No muchas, la verdad. La primera fue en Bilbao en 1993, un concierto especial porque en ese iniciático viaje en autobús desde Zaragoza conocí (aunque ya nos habíamos visto de pasada porque vivíamos muy cerca) a Sergio Casado y Jorge Andrés, los 'secundarios' de Orabidoo.
En la gira Then & Now presencié dos conciertos, San Javier y Castro Urdiales.
El cuarto fue su participación en Night of the Proms.
Por último, el concierto de presentación de "Music of the spheres" en Bilbao, una experiencia maravillosa.
De todos me quedo con el de San Javier, por todo lo que vivimos allí en una época de esplendor de Mike.

-¿En qué momento te decidiste a escribir un libro sobre su vida y obra?

Tal vez demasiado pronto, visto la cantidad de datos que faltan y la forma como está escrito!! Aunque la verdad es que estoy muy orgulloso de ese libro, era una época en la que internet era una palabra desconocida, y todo lo que sabíamos era por radio, televisión o recortes de prensa. Recuerdo gratamente esas casetes en las que descubrí singles y rarezas que ahora las escuchas en youtube con un solo click.
Resumiendo, creo que fue después de la gira de 1993 cuando me pregunté por qué no había ningún libro en español sobre este gran músico. Poco después escribí una carta, a mano, a Cátedra, y me pidieron un capítulo ya redactado para comprobar si les interesaba. Recuerdo que fue un día de mi cumpleaños cuando me llamaron para dar el visto bueno al proyecto, menudo regalo!!

-¿Cómo de difícil era llevar a cabo un fanzine en esos años?

Imaginate, no había inmediatez, cualquier noticia llegaba (si lo hacía) por carta y con semanas de retraso. Mi suerte fue tener un buen número de suscriptores que me hacían llegar cualquier rumor, noticia, entrevista, etc. Sergio y Jorge, así como Jesús Louzán, eran colaboradores incansables también, aunque la labor de recopilación y maquetación me la dejaba para mí, a veces era complicado pero siempre muy gratificante.

-¿Que experiencias tuviste en relación al fanzine?

Guardo muchos recuerdos, de viajes, encuentros de fans, ferias del disco (la Fira de Barcelona siempre era algo espectacular), presentaciones de discos (la de "Tres lunas" en Valencia es también inolvidable), pero especialmente conocer a gente maravillosa que compartía mis gustos (no sólo Mike sino Jarre, Vangelis o la new age en general), tanto mis colegas de Zaragoza que ahora son mi grupo de amigos sin necesidad de hablar de Oldfield, como cualquier persona con la que podía conversar un rato, y especialmente el cariño de los amigos que me acogían en sus casas en veladas maravillosas, esos Juan Antonio, Alberto, Jaime, Antonio y Ana, Rafa, José, Agustín, Manuel, Héctor, Santi y muchos otros a los que tengo que agradecer su hospitalidad y compañía. 


-¿Cual es tu disco favorito de Mike? y ¿cual detestas?

No detesto ninguno, agradezco cada nuevo trabajo porque siempre tiene detalles brillantes, aunque sólo los apreciemos yo y cuatro locos más. Hay cosas que me gustan menos, por supuesto, pero no vale la pena desprestigiarlos, con escucharlos menos (o nada) basta.
Mis favoritos son "Tubular bells", "Ommadawn" y "Amarok", pero sin orden, un día el oro sería para uno, al siguiente otro, depende de mi estado de ánimo, de con quién lo escucho o de otros factores.

-¿En qué momento te das cuenta que tu etapa en el fanzine tenía que acabar? ¿Fue culpa de internet o era algo que tenía que ocurrir?

Internet no tuvo mucho que ver, de hecho soy gran un defensor del libro impreso y no me preocupaba en ese momento esa competencia. Sencillamente me agoté mentalmente, era mucho trabajo porque siempre intenté atender a cada suscriptor personalmente, y por mi buzón llegaron a pasar muchas cartas. Aparte, hay otros factores en la vida que te quitan tiempo, estudios, trabajo, familia, pareja... En el momento en que empecé a fallarle a gente que me pedía cosas y simplemente lo iba dejando o no tenía fuerzas para cumplir, me planteé de un día para otro que era el momento de dejarlo.

-¿Hubieron intenciones de hacer un hipotético número 31?

Hubo bastantes peticiones, pero tuve muy claro que no podía ser.

-Desde entonces, no te hemos visto mucho por las redes, ¿sigues escuchando a Oldfield?

Sí, claro, nunca dejaré de escuchar a Oldfield, y seguirá siendo mi número 1, sin duda. Eso no quita que ahora esté mucho más centrado en las nuevas músicas, a través del blog www.solsticiodeinvierno.blogspot.com, en el que he hablado en numerosas ocasiones de Oldfield.
No me van las redes sociales, no las descarto pero por ahora no quiero Facebook ni Twitter.

-¿No te ha dado la intención alguna vez de hacer un número especial 'final' de Orabidoo?

Para ser sincero, unos años después de dejarlo aún me planteé hacer un ejemplar de despedida, pero no tenía sentido. Además, con el tiempo y algún traslado, ya ni sabía dónde tenía las cosas, datos de la gente, el ordenador petó con los programas que utilizaba, etc. También creo que mucha gente, y ahí sí que tuvo que ver internet, prefería la inmediatez, lo único que le daba Orabidoo era tener las noticias recopiladas y poner un punto de humor que, para mí, era vital en el fanzine.

jueves, 4 de octubre de 2018

Edición del directo de América de Tubular Bells II

El próximo 2 de noviembre, la discográfica Goldfish Records, edita en CD el concierto que se consideró la premiere americana de Tubular Bells II en 1993, en Carnegie Hall el 1 de marzo de 1993.

Evidentemente, es un bootleg, ya solo viendo la portada y la discográfica, pero bueno, algo es algo. No sabemos aún si la grabación es de mesa de mezclas o la de audiencia, que es la que todos tenemos. De ser una grabación de mesa de mezclas, sería un descubrimiento, pues la gira de Tubular Bells II es la única en la que no se ha filtrado aún un directo en buena calidad (exceptuando la premiere en Edimburgo). Según el press release, el concierto se retransmitió por la radio americana y es eso lo que suena, pero es la primera noticia que tenemos de ello. Aquí el texto sacado de amazon.co.uk

1993 NEW YORK BROADCAST OF OLDIFELD S TUBULAR BELLS II Twenty one years after the release of Tubular Bells, the record that put both Mike Oldfield and Virgin Records on their respective maps, Oldfield signed with Warner Brothers, and as his first release for the label, he composed and recorded Tubular Bells II. Debuting at No.1 in the UK charts - his first album to do so since 1974 s Hergest Ridge - the record met with modest critical success; albeit not comparable with the acclaim he received for his 1973 opus. The album was premiered with a live performance on the esplanade at Edinburgh Castle on 4 September 1992 featuring John Gordon Sinclair as Master of Ceremonies. The North American premiere was held at Carnegie Hall in New York City on 1 March 1993, a show broadcast live across the USA. A world tour then followed, after which Oldfield did not perform live again for nearly five years, until the premiere of Tubular Bells III in 1998. This release features the live broadcast of his 1993 Carnegie Hall show in its entirety, featuring as it does the sophomore performance of the complete album.

miércoles, 3 de octubre de 2018

¿Rumores de una posible gira de Mike Oldfield?

¡¡Que no cunda el pánico!! ésto simplemente es un rumor que se ha aventurado comentar una página de facebook sobre rock progresivo.

La web, llamada The Prog Mind acaba de publicar un anuncio diciendo que hay rumores para una posible gira de Mike Oldfield a principios del año que viene. Después, en los comentarios de la misma publicación, se aventuran a detallar que Mike había mostrado interés en la gira recientemente y que estaría interesado en hacerlo.

De ahí a que sea verdad, puede haber un gran camino. No es la primera (ni la última) que han surgido rumores de giras o conciertos (algunos casi confirmados) que nunca llegaron a suceder... algunos recordarán con nostalgia cuando Mike tocó en el festival Glastonbury en 2011, o la gira de Music Of The Spheres en 2008, la cual se confirmó en Los 40 Principales o los gloriosos conciertos del Xacobeo...... óbviamente, nada de eso ocurrió, pero se llegaron a anunciar públicamente y todo.

Por lo que me cuentan por privado, al parecer Mike ha mostrado interés en ver que interés habría si saliera de gira, y en un grupo de facebook "que frecuenta" ha soltado la posibilidad de la gira. Pero al parecer, alguien ajeno a él, aunque con Oldfield detrás para ver qué se cuece....

A saber... de todos modos lo que pueda ocurrir o deje de ocurrir, aquí estaremos para anunciarlo.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

Oldfield en España - Parte 2



No podemos dejar de mencionar a Discoplay, empresa pionera de la venta de discos por correo, que empezó a funcionar a nivel nacional desde principios de los setenta. Con epicentro en su mítica tienda de los Sótanos de Gran Vía de Madrid, y sobre todo a partir de la publicación del BIP (Boletín Informativo Discoplay), hasta su desaparición en el año 2007, Discoplay llevó a todos los rincones de España la posibilidad de conseguir referencias de un extenso catálogo que, hasta entonces, estaba reservado a los habitantes de las grandes ciudades.



Pero, volviendo al tema de las revistas musicales, añadiremos que, si bien La Ley de Prensa del régimen franquista mantuvo una fuerte censura, que también se hizo notar en las publicaciones musicales con la imposición de frecuentes multas, en 1977 fue derogada en favor de la libertad de expresión, por lo cual, a fines de los setenta, la prensa musical ya pudo desarrollarse sin cortapisas. Para entender hasta qué extremos podían llegar los censores, valga un ejemplo: en 1976, se prohibió la publicación del álbum Zuma, de Neil Young, alegando que en una de sus canciones, la larguísima Cortez the killer, se maltrataba la memoria del conquistador Hernán Cortés (lo cual sólo puede aplicarse al título de la canción, no a su letra, bastante metafórica e inconcreta; en cualquier caso, al público rockero esta prohibición le pareció una muestra más de lo absurda y ridícula que podía llegar a ser la autoridad política de entonces).

Poco después, asistiríamos a la desaparición de Disco Expres que, a partir de 1976, dejó de publicarse en Pamplona, después de seis años de trayectoria intachable, y pasó a Barcelona, donde la editaría Gay & Company, la empresa del citado promotor Gay Mercader. La revista pasó a quincenal y en color, acogiendo la obra gráfica de dibujantes y fotógrafos de la talla de Ceesepe, Mariscal o Alberto García Alix, pese a lo cual no pudo mantenerse y cerró en 1979.

En cuanto a radio y televisión, encontraremos ya por estos años a grandes profesionales, como Carlos Tena y Ángel Casas, trabajando para distintos medios (Casas fue uno de los fundadores de la revista Vibraciones, por ejemplo), antes de confluir en el programa televisivo de referencia para los melómanos de aquella época: nos referimos a PopGrama, cuyo principal mérito, de cara a los seguidores de Oldfield, fue ofrecernos un fragmento de su mítica actuación en Madrid, en el año 1979, junto con una impagable entrevista con el músico.


Precisamente fue en aquel año 79 cuando Enrique Tierno Galván accedió a la alcaldía de Madrid, desarrollando una política cultural que trajo consigo la creación de la llamada Movida madrileña, la cual vino a opacar tendencias anteriores menos domesticables, como el rock urbano, desarrollado principalmente en Madrid, con grupos como Asfalto o Leño, casi todos ellos editados por Vicente Mariscal Romero en su sello Chapa Records. En paralelo, fue desarrollándose el heavy español, con Barón Rojo a la cabeza, sin que faltara algún viejo rockero (de esos que nunca mueren) convenientemente adaptado a los nuevos tiempos, como el incombustible Miguel Ríos. Por último, a fines de los setenta tuvo lugar el agotamiento del rock sinfónico o progresivo en su versión española. A diferencia de los anteriores, fue un fenómeno más bien periférico, desarrollado sobre todo en Cataluña, con grupos como Máquina o Iceberg (este último comandado por el guitarrista Max Sunyer y por el teclista Kitflus, seguramente dos de los mejores músicos que ha dado este país). Mientras, en Andalucía, la magistral fusión del rock y flamenco del grupo Triana acabó arrasando en toda España. Por el contrario, los cántabros de Bloque, quizás los más genuinos representantes de esta corriente progresiva, no disfrutaron del éxito masivo que hubieran merecido, sobre todo si nos atenemos a sus increíbles actuaciones en directo.



Tubular Bells llega a España: seguimiento de noticias en Disco Expres

Por cuanto Disco Expres fue el buque insignia de la prensa musical española, a esta revista correspondió el mayor protagonismo en la difusión de la obra de Mike Oldfield, al menos a partir de Tubular Bells y hasta Ommadawn. Jordi Sierra i Fabra lideró la empresa con bastante acierto y, en este sentido, puede decirse que fue el pionero en la difusión de la obra de Oldfield por estas tierras.


De hecho, tanto en prensa como en sus muchos libros, sobre todo en su famosa Historia de la Música Rock, nunca se cansó de repetir que los más grandes de los setenta fueron Mike Oldfield y el grupo Queen. Incluso en libros más recientes, como la novela juvenil Sonidos del corazón, publicada en el año 2012, podemos leer lo siguiente: - ¿No hubo artistas nuevos en ese tiempo? - Muy pocos, todos puntuales. Las grandes aportaciones británicas fueron Queen y Mike Oldfield. E insiste en su Historia del Rock: la música que cambió el mundo (2016): Si Queen fue el grupo, Mike Oldfield fue el artista individual más sorprendente… se convirtió en uno de los grandes, con una serie de álbumes impecables. Es decir, que Sierra i Fabra sigue divulgando entre los jóvenes de hoy la música de aquella Edad de Oro y, gracias a él, Oldfield no deja de ganar nuevos seguidores.


Continuará...

sábado, 22 de septiembre de 2018

Oldfield en España - Parte 1


Un mercado musical en vías de desarrollo

El panorama de la música rock en los primeros años setenta, cuando Mike Oldfield empezó a ser conocido en España y en el resto del mundo, puede describirse como en trance de formación o, lo que es lo mismo, no existía propiamente un público masivo para este tipo de música, sino jóvenes aficionados, más o menos informados, en los grandes núcleos de población, mientras que en el medio rural el rock era desconocido en su mayor parte. No obstante, pronto se pusieron los medios para remediar estas carencias, derivadas de tres décadas de aislamiento del país con respecto al resto de la cultura occidental, gracias en gran parte a la labor divulgativa llevada a cabo por la cada vez más importante prensa musical, y a la celebración de los primeros conciertos de grandes bandas inglesas que, poco a poco, fueron confiando en el mercado español, de manera que puede decirse que nuestro país se incorporó con rapidez a los circuitos de consumo de la música rock desde mediados de los años setenta.

La prensa musical de entonces y la organización de los primeros conciertos

A fines de los años sesenta ya se publicaban revistas especializadas de buen nivel, como Mundo Joven, donde colaboraban grandes nombres de la música española, como Joaquín Díaz, junto a críticos no menos afamados, como el añorado José María Íñigo. No obstante, es a Disco Expres, semanario en formato periódico, en blanco y negro, al que debemos en mayor medida la creación de un público rockero en España, llevando a cabo una gran labor divulgativa de las diversas corrientes y estilos procedentes de Europa y EE. UU., sin descuidar por ello la promoción de la música española. Parte muy destacada de esta publicación fueron las colaboraciones de Jordi Sierra i Fabra, quizás el crítico musical más influyente de aquella época, ya que también formó parte de otras revistas surgidas por entonces, como Popular 1 o El Gran Musical (donde escribía regularmente otro gran crítico, también bastante añorado: Joaquín Luqui). Por todo ello, Disco Expres fue sin duda la publicación musical más importante entre 1970 y 1976. En ella colaboraron, junto con Sierra i Fabra, críticos de la talla de Diego A. Manrique, Vicente Mariscal Romero, Antonio de Miguel, Oriol Llopis o Gonzalo García-Pelayo (este último también exitoso productor discográfico que, al frente del sello Gong, creado en 1974 dentro de Movieplay, dio a conocer a Triana y otros grupos del llamado rock andaluz).


En la estela de Disco Expres, aparecieron poco después Popular 1 y Vibraciones, que rivalizarían entre sí hasta la desaparición de la segunda. Sierra i Fabra dirigió Popular 1 hasta que la abandonó, en 1976, para pasarse al campo de la literatura, especializándose, con el paso de los años, en novela juvenil. No obstante, siguió colaborando ocasionalmente en Súper Pop, publicación que empezó a editarse en 1977, y que se convertiría en la revista musical española más vendida de la historia, al dirigirse a un público de adolescentes entregadas al fenómeno fan, tanto de ídolos nacionales como extranjeros. Sierra i Fabra también participó en la fundación de otras publicaciones de vida efímera o menos influyente, como Magazine o Extra.


Por su parte, Gay Mercader ha sido el gran promotor de conciertos en nuestro país desde que, allá por los primeros años setenta, consiguió lo imposible: que grupos de rock progresivo de la categoría y dificultad de King Crimson o Genesis actuasen en España, o que en julio de 1976 los mismísimos Rolling Stones accedieran a honrarnos con su visita. Entre tanto, otros grandes grupos, como Queen, también se habían presentado por estas tierras por primera vez y, en definitiva, se estaba consiguiendo crear un gran público rockero que, como queda dicho, en décadas anteriores no pudo existir por el aislamiento cultural de España durante la posguerra hasta que, a partir de los años sesenta, el fenómeno del turismo empezó a abrir un poco el país y se produjo una cierta mejora en la calidad de vida de la población en general, empezando a consumir productos como la música, que ya no eran de primera necesidad.

Puede decirse, respecto a estos conciertos primerizos, que no quedó más remedio que improvisar y, como suele decirse, empezar la casa por el tejado, es decir que, si bien se organizaron conciertos de músicos ya conocidos que resultaron bastante exitosos, no es menos cierto que otros muchos fracasaron, sobre todo cuando se trataba de artistas no tan famosos o directamente desconocidos. Esto fue lo que sucedió, por ejemplo, con las actuaciones de Caravan, excelente representante del sonido Canterbury que, en abril de 1974, apenas reunió público en Barcelona: nadie los conocía porque todavía no se había publicado ninguno de sus discos en España. 

Peor fue el caso de la cantante inglesa Sandy Denny, maravillosa intérprete de música folk-rock, integrante de Fairport Convention, cuya actuación en Barcelona, en junio de 1973, fue boicoteada por la vergonzosa actitud de un público que no respetó a esta gran artista, la cual terminó como pudo su actuación y, finalmente, acabó llorando en el camerino. Aunque Sandy tuvo mejor acogida en su actuación de Madrid, no parece que le quedaran ganas de volver por aquí. A pesar de todo, estos casos habría que achacarlos más bien a un desconocimiento por parte del público que, poco a poco, se fue corrigiendo y, por lo general, no volvieron a repetirse en lo sucesivo (salvo la debacle de Lou Reed en el campo del Moscardó, ya en 1980, de la cual preferimos no acordarnos).


Continuará...