martes, 17 de enero de 2017

Nuevos fragmentos y entrevista en video


Oldfield sigue con la promoción de su inminente nuevo disco, y ahora nos comparte un video en su facebook de lo que parece ser una entrevista oficial a la compañía discográfica para la promoción del disco.

La ha dividido en cuatro partes, mañana colocará la segunda. Imaginamos que una vez pongan los cuatro videos, pondrán el video completo en su cuenta oficial de youtube.

https://www.facebook.com/gordon.mikefield/videos/695719350596725/

Por otro lado, la fnac francesa nos ha adelantado otros dos extractos nuevos del disco, que podéis escuchar aquí.


lunes, 16 de enero de 2017

RTVE se hace eco del nuevo disco


Finalmente, el medio público español por excelencia, TVE se hace eco del lanzamiento del nuevo disco de Oldfield con un currado artículo. Esperemos que tal como hicieron con Man On The Rocks, el viernes nombren su salida en los telediarios.

http://www.rtve.es/noticias/20170116/mike-oldfield-vuelve-origenes-return-to-ommadawn/1473900.shtml

domingo, 15 de enero de 2017

ReviewsNewAge: "...uno de sus mejores trabajos."


Eso se dice en la crítica que le ha dedicado Reviews New Age al nuevo disco de Mike Oldfield, que lo consideran como uno de sus mejores discos. Aquí os dejamos la crítica completa al disco de Oldfield, por parte de ésta plataforma musical online:

http://www.reviewsnewage.com/2017/01/15/mike-oldfield-return-to-ommadawn/

Expectación. Sin lugar a dudas esa es la palabra que mejor podría definir las primeras reacciones de los seguidores de Mike Oldfield al conocer que su nuevo trabajo estaría centrado en una de sus mejores obras: Ommadawn. Dicha expectación estaba más que justificada, por motivos evidentes, al tiempo que era imposible no sentir cierta incertidumbre ante la posibilidad de que ese retorno no fuera, ni de lejos, lo que cabría esperar del genio de Reading. Esta semana se despejó cualquier atisbo de duda: Oldfield lo había vuelto a conseguir, ofreciendo uno de los mejores trabajos de toda su vida.

Grabado todo “a mano” por él mismo durante casi un año, con un sonido limpio y cuidado, una base rítmica espectacular en muchos tramos, y sin abusar de las percusiones (tan sólo en ciertos momentos clave, en los que los tambores africanos vuelven a tener un papel crucial), Mike juega con las sorpresas, regalándonos después de tantos años una de sus mejores producciones.

Cabe destacar, no obstante, que Return to Ommadawn se aleja notablemente de la secuela “espiritual” que supuso Amarok. Así, aquellos que estén esperando una continuación lógica del trabajo del año 90, se sentirán frustrados en cierto modo. En cualquier caso, si nos atenemos a las palabras de Oldfield cuando aseguró que había regresado a sus raíces musicales, efectivamente así ha sido. Éste nuevo álbum no podría tener mejor nombre. Es como viajar atrás en el tiempo y situar a Mike de nuevo en pleno 1975, en su etapa más acústica, pero con la experiencia musical y personal atesorada durante estos cuarenta largos años. Return to Ommadawn en un estéreo más que perfecto, que vuelve a presentar magistralmente todos los instrumentos y ofrece multitud de fragmentos ciertamente inolvidables.

Diferenciando ambas partes, la primera puede resultar ligeramente más sencilla, más reservada, en cuanto a producción. Su introducción presenta, tal y como describía recientemente el propio Mike, un fondo distante y unas flautas celtas que suponen un guiño a Hergest Ridge. A continuación, van cobrando especial protagonismo sus instrumentos de cuerda, desde Fender Strat a mandolinas, pasando por PRS, Gibson y guitarra clásica entre otros. Es en el minuto 12, tras un repentino cambio, cuando entran en juego los tambores africanos, decisivas percusiones a las que se irán sumando, in crescendo, los mismos juegos corales del primer Ommadawn (recuperados tal cual para la ocasión) y el sello inconfundible de Oldfield, sus solos de guitarra que fluyen, como toda la primera parte, con elegancia y sumo cuidado, destacando extremadamente la inteligencia de sus cambios.

La segunda parte resulta más cálida, pero también más compleja y contundente, con fuerte protagonismo de teclados y guitarras en algunos fragmentos. Nacen así melodías fascinantes donde Oldfield tiene la posibilidad de destacar diversas genialidades durante sus 20 minutos de duración, regalándonos diferentes estados de ánimos e instantes de auténtico virtuosismo, tanto en la utilización de sus instrumentos, como en lo que a producción y composición respecta. Mike se adentra sutilmente en un perfil más celta, pero sin abandonar el carácter general que marcaba la primera parte, con melodías para el recuerdo cuyas notas, quizá, permanecerán para siempre en la memoria de sus seguidores. Cada escucha, sin duda, resulta mejor que la anterior.

El seguidor fiel podrá echar en falta solos más virtuosos, pero es necesario recordar, no sólo la evolución de Oldfielddurante las últimas décadas, sino también los contratiempos que sufrió durante la grabación de Ommadawn, en la que perdió excesivas horas de trabajo por problemas con las cintas, hasta el punto de llegar a perder todo lo grabado y tener que comenzar de nuevo. Todos esos esfuerzos, unidos a la infinidad de ocasiones en que tuvo que tocar las mismas melodías, hicieron mejorar enormemente su técnica para aquel álbum. Aparte de esto, la otra ausencia destacada del álbum, si es que queremos considerarlo como tal, es la omisión de un nuevo “On horseback”, el postre final que pusiera la guinda a semejante banquete musical tal y como ocurriese en el año 75.

Si existe una parte realmente criticable del disco, sin duda puede ser su portada. Una composición gráfica que, como el propio Mike contaba recientemente, evoca el encuentro de un refugio seguro tras haberse perdido en la nieve. El álbum, mucho más abierto y esperanzador que su predecesor, no casa adecuadamente con dicho diseño.

Desde un punto de vista totalmente externo al músical, el tragico contexto que rodeó la vida del genio de Reading durante el primer Ommadawn, se repite también en esta secuela. No hay que olvidar que Oldfield compuso Ommadawn enmarcado en uno de los peores momentos de su vida y con solo 21 años: justo cuando empezaba a recuperarse de su adicción al alcohol, falleció su madre y apenas se hablaba con su padre. Esa terrible e inesperada pérdida, que coincidió en pleno proceso de grabación de la primera parte del álbum, le hizo sumergirse completamente en su música, liberar todas las tensiones a través de la composición y crear uno de los mejores y más irrepetibles solos de guitarra de toda su carrera profesional. Del mismo modo, en la actualidad y desde que tocara el cielo durante su actuación en la la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, las desgracias y los problemas han azotado su vida cual huracanes. Divorciado de su tercer matrimonio, del que aún se está recuperando emocional, y sobre todo, económicamente, perdió a su hijo Dougal Oldfield de tan solo 33 años (fruto de su relación con Sally Cooper). A esto hay que sumar el fallecimiento de su padre, Raymond, a la edad de 93 años.

Sigue resultando paradójico además, que una de las obras cumbre de su discografía, Ommadawn, pronunciado en realidad como “Amadán”, signifique “Idiota” en gaélico (Tal y como desveló en 2007 en su autobiografía, Mike quería añadir partes vocales que no fuesen fácilmente entendibles, por lo que solicitó a Clodagh Simmonds, cantante y compositora irlandesa, que escribiera lo primero que le pasase por la cabeza y lo tradujera al gaélico. Una de las frases era “Soy un idiota”, así es como eligió el título).

Sin duda, tras haber realizado varias escuchas de este esperadísimo nuevo álbum, es posible afirmar con rotundidad que es el momento perfecto para que Oldfield ofrezca a continuación su esperadísimo Tubular Bells IV. De momento, disfrutaremos, como hacía muchos años que no ocurría, de un nuevo trabajo enmarcado en su etapa acústica, tan añorada por sus seguidores, y que supone, como indicábamos al principio, uno de sus mejores trabajos.

Entrevista en el Daily Mail


Oldfield sigue a tope promocionando su nuevo trabajo. En ésta ocasión se reunió con el equipo de Daily Mail con los que mantuvo una conversación sobretodo tratando temas personales, los cuales algunos ignorábamos. Os rescato algunos de los momentos más interesantes de la misma:

http://www.dailymail.co.uk/home/event/article-4116666/He-s-endured-divorce-death-disaster-feud-Richard-Branson-Mike-Oldfield-s-s-plotting-gleaming-new-Tubular-Bells.html

"Creo que no tengo madera de caballero de la Orden del Imperio Británico"

"Nunca me han ofrecido ningún premio. Soy la oveja negra de la música británica"

"Sigo siendo muy patriota. Estoy muy orgulloso de ser británico. Seguí en directo el referéndum del Brexit y deseaba que el Reino Unido saliera de la Unión Europea".

"Admiro mucho a la reina. Y he visto al príncipe Carlos un par de veces. Lo malo es que cometí el error de hablarle sin que él se me hubiera dirigido primero: le pregunté qué tal le iba con las clases de violoncelo, y se supone que no puedes hacer algo así. Qué tonto fui. Así que creo que ahí tiré por la borda mi condecoración"

En 2014 se divorció tras 11 años de casados de Fanny Vanderkerckhove, una criadora de caballos francesa y madre de sus hijos pequeños, Jake, de 12 años, y Eugene, de 8, hecho que le pasó factura a nivel emocional y económico.

"Mi hijo falleció trágicamente", sentencia Oldfield con voz distante y baja. El propio padre de Oldfield, Raymond, también murió en 2015 a los 93 años de edad.

Cuando se le pregunta a Oldfield si repartirá su dinero entre sus hijos, llegada la hora, su respuesta es sorprendente:
"No estoy seguro de si quedará algo para ellos después de los últimos cuatro años, para ser sincero", contesta entre suspiros. Oldfield perdió buena parte de su fortuna entre divorcios y malas inversiones inmobiliarias, así que tuvo que vender a regañadientes su Sea Dragon, un yate de 20 metros de eslora, y ahora navega con uno más modesto, de 5 metros. En las Bahamas, un lugar en el que la navegación está tan presente y en el que se tiene en cuenta quién tiene o deja de tener yate, fue un trago de humildad.

Lo irónico del caso es que, si alguien había devorado algo, había sido Branson y buena parte de los beneficios de Tubular Bells que le correspondían a Oldfield.

"Un día lo calculé: los primeros cinco años tras la publicación de Tubular Bells saqué 180.000 ibras", declara Oldfield sobre el injusto acuerdo fiscal.

Cuando se le pregunta cuánto ganó Branson, a Oldfield se le escapa un grito de agonía, que deja inquieto a un adormecido Mac, su potcake bahameño.

"Pero Richard y yo ya no estamos peleados", apostilla relajadamente. "Hace tiempo que enterramos el hacha de guerra".

Vino aquí hará un par de años. Había arreglado Tubular Bells para piano y se estrenaba en la escuela de mis hijos. Vino para verlo con su jet y se quedó aquí. Comimos juntos, se pasó un poco con la bebida y luego se empeñó en que quería escuchar algunas canciones. Pero sólo las tontas que he hecho, como Blue Peter".

Dentro de su casa, en la que Oldfield vive con Eugene y Jake, el pequeño arseñal de pistolas de agua indican que Oldfield disfruta reviviendo su infancia hoy en día de un modo mucho menos traumático. Atrás quedan sus noches de fiesta y borracheras a todas horas.

También tiene hijos adultos: Molly, de 36 años, y Luke, de 29 años (hermanos del difunto Dougal), con su exmujer Sally Cooper; y Greta, de 27 años, y Noah, de 26 años, con la canante noruega Anita Hegerland, de 54 años.

Reflexionando sobre la vida, Oldfield afirma que querría que se esparcieran sus cenizas por las Bahamas. Y, en caso de que se hiciera una película sobre su laureada carrera, sugiera que fuera Eddie Redmayne quien le representara.

"Qué actor tan increíble", dice Oldfield entusiasmado. "Fue increíble su actuación como Stephen Hawking. Quizá debería pedirle a Danny Boyle que la dirigiera y encargarme yo de la música".

"Me suele caer algún pellizco por Halloween cada año", dice sonriendo. "No son grandes cantidades de dinero, pero los royalties siguen llegando cada año por esa época".

Deja caer que habrá un Tubular Bells IV (las secuelas II y III alcanzaron el primer y cuarto puesto en el Reino Unido en 1992 y 1998 respectivamente), lo que nos devuelve inevitablemente a Branson.

Gracias a fairlight de la web www.mike-oldfield.es por la brillante traducción.

sábado, 14 de enero de 2017

Mike Oldfield en Cadena Ser


Ésta mañana, un colaborador del programa A Vivir nos avisaba por facebook que hoy el programa cerraría con el 'single' de Return To Ommadawn. Se trata del mismo extracto que escuchamos en la BBC, aunque en ésta ocasión podemos escuchar la parte final del tema bien, sin los comentarios del locutor de la BBC, sin embargo, toda la primera parte se oye un colaborador del programa hablando...

http://www.ivoox.com/14-01-2017-a-vivir-que-son-dos-dias-de-audios-mp3_rf_16273351_1.html?autoplay=true

A partir del minuto 56.

Por otro lado, nos han confirmado que el sábado que viene en exclusiva entrevistarán en éste programa a Mike Oldfield, por lo que todos atentos.

Éste programa fue el que editó un CD hace unos años que incluía Rite Of Man remasterizado en el tracklist, justo el tema que faltó en la remasterización de Crises del 2013.

viernes, 13 de enero de 2017

Primeras impresiones y fotos del CD

En algunos grupos de facebook han empezado a aparecer una serie de fotografías de lo que parece ser el CD promocional, que posiblemente tenga el diseño muy similar al CD que tendremos en nuestras manos en menos de 7 días.

Por otro lado, también han aparecido alguna que otra "crónica" del disco, por algunas personas que han tenido la suerte de escuchar la primicia que Universal ha mandado a la prensa sobre el nuevo disco en streaming.

Un compañero del grupo de Don Alfonso, nos ha adelantado que nos va a gustar a todos y que es un gran disco. En sus propias palabras: 

No tiene la oscuridad del primer Ommadawn ni de aquella época, y probablemente no tenga la calidad técnica de entonces, pero tiene todo el alma del mejor Oldfield, pero con más luz, más luminoso.Toda nuestra espera ha valido la pena, sólo siento que para parir algo así hayan tenido que sufrir tragedias personales. Pero es un disco brutalmente hermoso.
Como dato anecdótico, deciros que en la parte 2, hacia el minuto 18, donde empieza el final con mandolinas, Mike dice "On Horseback, y algo que yo entiendo como "Another be here"







Reviews New Age, han sido también afortunados de escuchar el disco, pronunciando que Oldfield ha vuelto y que es su mejor disco en 20 años. De hecho, el propio Oldfield se ha hecho eco de lo que un componente del equipo de Reviews New Age le ha comunicado:


También, en el blog francés Orabidoo ha salido una larga crónica del disco, donde comentan que la segunda cara del disco es soberbia, y la primera "a veces" le recordaba a Robert Reed y sus Sanctuary's....

La revista Prog Magazine, tal como ya anunciaron hace un mes, le ha dedicado a Mike un largo especial a RTO y Mike en su último número, de febrero del 2017 con una crónica del disco, que os dejamos por aquí.


Y para finalizar, ha aparecido un mensaje de un usuario de facebook que comunica que Oldfield será entrevistado la semana que viene en Radio 6. Más concretamente en el show de Stuart Maconie y Mark Radcliffe. Estaremos atentos.


Recuerdos de un día único

Escuchando la discografía de Oldfield éstos días en la cuenta regresiva que estamos haciendo por facebook de cada disco, hoy nos tocaba Guitars. Es un disco muy especial porque me teletransporta al maravilloso concierto que pude disfrutar con mis diez años de edad en 1999 en San Javier. La única vez que tuve oportunidad de ver a Oldfield en directo. Hoy me gustaría compartir mis recuerdos de aquella noche.

Recién lanzado Tubular Bells 3, mi pasión por Oldfield aumentó de forma sorprendente. Yo llevaba escuchándolo prácticamente desde 1993, cuando mi padre me ponía en todos lados Tubular Bells 2. Recuerdo con mucho cariño, que uno de mis primeros discos fue el 'The Best Of Elements', y me encantaban las canciones de ese disco, pero no entendía la música instrumental. Mi otra pasión, siempre fue Queen, por lo que no me habituaba a escuchar música sin voz.

Los años siguientes fui escuchando cada obra de Oldfield según salía, y mi padre la traía en cassete a casa, TSODE, Voyager, The Essential... Pero cuando vino TB3 aquello fue muy distinto. Vimos la premiere por TVE2 (de hecho, nos enteramos de la salida del disco por la premiere), y me quedé con la boca abierta.

Al día siguiente fuimos al desaparecido Pryca a hacernos con una copia del cassete de TB3. Mi padre no solía comprar CDs, ni vinilos, lo suyo eran las cintas. Aún así, TB3 también lo compró en CD, de hecho, creo que fue el primer CD que mi padre se compró de Mike Oldfield.

Aquellos años, la única forma que había de enterarse de algún lanzamiento era por prensa, por TV o por radio. Internet estaba dando sus primeros pasos, y en mi casa no se instaló hasta el 2001. El caso es que aún estábamos digiriendo TB3, cuando de pronto un día vemos por TV el anuncio de un nuevo disco de Oldfield: Guitars. Algo que nos dejó locos a mi padre y a mi... ¿cómo era posible que lanzara otro disco en apenas unos meses?

En seguida fuímos a una desaparecida tienda de discos de mi ciudad a hacernos con el cassete, y de nuevo disfruté de lo lindo, sobretodo Cochise y Out Of Mine me encantaron.

Un buen día, camino de un restaurante que a mi familia le encanta en Los Alcázares, yo, como siempre acostumbraba a ir con mi walkman escuchando música en el coche, a pesar de que mi padre llevara puesta música. Una vez ya en el pueblo, hubo un momento que un cartel me llamó la atención, era rojo y negro, y la figura del guitarrista me era conocida. En cuanto leí MIKE OLDFIELD, el grito que le pegué a mi padre se tuvo que escuchar a varios kilómetros a la redonda. ¡¡ES MIKE OLDFIELD PAPÁ!! ¡¡VIENE A SAN JAVIER!!

Creo recordar que era domingo, pues ni falta hace decir que el mismo lunes estábamos de vuelta en la tienda de disco exigiendo ya las entradas para el concierto.

Tenía 10 años, y obviamente no recuerdo todo al dedillo de aquél día, pero los pocos recuerdos que se amontonan en mi mente quiero compartirlos con vosotros.

Recuerdo el día del concierto que hacía un día espléndido, una ola de calor importante, de hecho, recuerdo con cariño cuando vimos en la prensa que Oldfield había bajado a la piscina pública del polideportivo y se había bañado con todo el mundo. Esos recortes de prensa los guardamos pero ignoro donde están, de hecho, pocas veces he vuelto a ver esas fotos.

Recuerdo perféctamente el lugar, fue el polideportivo de San Javier, un ya lejano 3 de julio de 1999. Mi hermana, mi padre, mi madre y yo fuimos a pasarlo en grande. El ambiente era fenomenal, todos los recuerdos que tengo de aquél día es que había un ambiente excelente y que daba gusto estar vivo para vivir aquellos momentos.

Antes de situarnos entre el público, mis padres me regalaron una camiseta que me gustó del puesto de merchandising. La cual todavía conservo, de hecho, hoy día me viene bien, imaginaros lo grande que me estaba por entonces...pero dudo que la gente de marketing supiera que un niño de 10 años se pondría una camiseta de Mike Oldfield.


Como todos sabéis, el grupo telonero fue Luar Na Lubre, los cuales pude disfrutarlos bien, entre el público, ya que aún no se habían agolpado todos como más tarde lo harían. Recuerdo con gran claridad, como el grupo interpretó O Son Do Ar, y yo (ignorante por entonces) reconocí la melodía en seguida y empecé a gritar entusiasmado: ¡¡Esa canción es de Mike Oldfield!! Mi padre no se acordaba de ella, yo le dije hasta el disco y la pista. El resto de la gente a mi alrededor se me quedó mirando con cara de: ¿que dice éste niño?

Una vez fue acercándose la hora del concierto de Oldfield, la gente fue apretándose y fueron apareciendo más y más personas. Recuerdo que mi padre y yo nos quejamos en todo momento que no hubiesen unas pantallas a los laterales del escenario para poder verlo bien, porque yo por mi estatura le llegaba a las barrigas al resto de personas de allí. Recuerdo que poco antes de que empezara, empezaron a poner cosas en el escenario y tuvimos la esperanza de que sacaran una pantalla, pero, al final no fue así.

Mayor fue mi disgusto cuando una pareja, que para mí parecían dos torres se pusieron delante mía, y lo poco que veía del escenario, ya era nulo. Me pasé todo el concierto refunfuñando, y en alto, a ver si me escuchaban y me dejaban ponerme delante. En una ocasión hasta se giraron y me vieron la cara de odio que tenía, pero pasaron del tema.

Por lo que no me quedó otra cosa que escuchar la música, y preguntar a mi hermana y a mis padres que qué pasaba en el escenario. A los 20 minutos de empezar el concierto, un grupo que estaba al lado de seguidores jóvenes (todos con camisetas de la gira), se quedaron perplejos por mi edad y cómo disfrutaba de la música, y empezaron a hablar con mis padres. Uno de ellos me contó que llevaban siguiendo a Oldfield toda la gira por España y que de hecho, estuvieron en la premiere de Tubular Bells 3, de hecho, el cartel que se veía al final del concierto, entre el público que ponía 'Hello Mike, from Spain', era suyo. Yo en seguida me acordé de ese cartel y me hizo mucha ilusión. Uno de ellos (alabado sea) me cogió en brazos y me puso en sus hombros durante unos minutos para poder ver a Oldfield. Han pasado 18 años de aquél día, y aún cierro los ojos y vislumbro perféctamente el escenario y a Oldfield en el centro, tocando un tema de Guitars con su guitarra acústica, sentado. Es una imagen que difícilmente se me borrará jamás. Mi madre no paraba de decirle al muchacho, "no hace falta que lo tengas en los hombros, te vas a hacer daño" (lo cierto es que por entonces estaba bien hermoso). No se si ese muchacho ni tan siquiera se acordará de ésto, pero si me lee, de verdad que te agradezco que gracias a ti, pudiese ver a mi ídolo durante 5 minutos.

Otro recuerdo imborrable que tengo del concierto, fue el momento de Far Above The Clouds. A mi padre y a mí, nos encantaba ese tema, y recuerdo el momento en que la niña empieza a recitar, que me giré y miré a mi padre emocionado, el me miró y sonrió. Es otra imagen que jamás se me borrará.

Una vez terminó el concierto, recuerdo que apagaron todas las luces del escenario y sólo dejaron un foco encendido al principio del recinto. Yo tuve que ir cogido de la mano de mi madre porque no veía nada entre tanta gente, y la fila avanzaba muy lentamente. De camino al coche, me mostré desilusionado porque no recordaba que hubiese tocado mi canción favorita 'Shadow On The Wall', cosa que como sabéis, era incierta. Mi hermana me recordó que si lo tocó al principio del concierto, pero yo no lo recordaba, estaba tan en éxtasis por el resto del concierto y el Far Above The Clouds, que lo había olvidado.

El resto ya se conoce. Yo pasé un día que a pesar de mi edad, jamás olvidaré, y por desgracia se ha convertido en la única vez que vi a Oldfield en directo. A los años, como sabemos, Oldfield vino a Valencia y Madrid en los Night Of The Proms. Mi hermana se ofreció a regalarnos a mi y a mi padre las entradas del concierto de Valencia (por nuestro santo), y durante un momento nos llegamos a plantear ir. Pero por entonces mi abuelo estaba bastante pachucho (fallecería en mayo de ese año) y nos daba miedo irnos un día por cualquier cosa que pudiese ocurrir. Aún así, recuerdo que le dije a mi padre: "no te preocupes, si ha dicho que volverá de gira el año que viene. Además, sólo toca 20 minutos..." Eso era lo que se rumoreaba por entonces, que haría una gira en 2008 con el disco que preparaba. Imaginaos mi desilusión cuando la gira se redujo a un único concierto en Bilbao y encima ante la prensa...

Aún flipo por el hecho de que Mike Oldfield tocara en directo a media hora de donde vivo. Fue un sueño hecho realidad que nunca olvidaré. Las entradas del concierto y los recortes de prensa era lo único que teníamos de recuerdo, pero no se ni donde estarán. El caso es que ya en el 2002 o así, contactamos con un muchacho por internet que nos facilitó un bootleg con el concierto, para tenerlo como recuerdo.