Mostrando entradas con la etiqueta tubak. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tubak. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Amarok 35 Aniversario doble LP review, by Tubak

 El fin de semana pasado tuve el ‘placer’ de escuchar la versión cercenada y troceada que UMG y vete tú a saber quién perpetró para el 35º aniversario de Amarok. Y sí, es una versión troceada porque divide una obra creada para ser indivisible en cuatro partes de manera cutre, innecesaria, arbitraria y salchichera y es una obra cercenada porque al partirla en cuatro partes no sólo han tenido que modificar la obra en sí ya que además han quitado trozos por lo que si quieres escuchar Amarok ENTERO tal y como se grabó y publicó e ÍNTEGRO (lo cual me parece lo más grave de todo), esta no es tu edición. Simplemente hay que escuchar el final de la cara A y el comiendo de la cara B y luego ponerse ese mismo trozo en el CD (entre los minutos 14’45 y el 15’05), y se puede apreciar fácilmente que hay algo raro, que falta o que no está en su sitio. Simplemente con esto, me parece ya ridículo y bastante absurdo defender semejante chapuza. 

Respecto al sonido, tengo mi teoría. Para empezar hay que decir que Amarok fue pensado y creado y concebido como una pieza única e indivisible (creo que no hace falta comentar la historia con Virgin y el por qué de su difícil radiodifusión, porque ya simplemente con eso se vienen abajo todas las escusas que pudiesen ser presentadas para justificar que se trocee este álbum) y por tanto la opción CORRECTA para escuchar esta obra sigue siendo la editada en formato CD (ojo, dicho hasta por el propio Mike Oldfield).

Una pregunta retórica, ¿cuántos de vosotr@s escucháis Amarok de forma usual en formato vinilo (me refiero a la versión que existía hasta ahora, la de 1990)? Me da que pocos o muy pocos, por lo que es fácil que algunos llevéis (llevemos) más de diez, veinte o incluso treinta años sin escuchar este disco en vinilo. Y es aquí donde entra mi teoría, la primera vez que escuché Amarok fue en vinilo en un equipo digamos de gama alta… pero fue hace casi treinta años y ya sonaba de escándalo. Cuando me compré la versión en CD dejé de escuchar el álbum en ese formato por lo que se podría decir que siempre lo he escuchado en formato digital, es decir en CD (y puedo asegurar que este disco lo he escuchado sin exagerar más de trescientas veces por lo que me lo conozco al dedillo). Hace un par de semanas me puse mi vinilo de Amarok simplemente por curiosidad y la verdad es que aluciné con la calidez que da el formato vinilo a los graves, sobre todo a los graves, aunque en general cualquier cosa en vinilo si es de origen suena más ‘cálido’ y real que en un CD (los vinilos re-escalados es otra cosa bien distinta) y lo noté, bastante. Y este creo que es el motivo por el que algunos se quieren escudar en el desmembramiento de la obra, por la calidad del sonido. Calidad que creo que en un alto porcentaje está ‘influenciada’ por el hecho de no haber escuchado de manera recurrente Amarok en vinilo estos últimos años y haber ‘claudicado’ y adaptado el oído al sonido digital y preciso del compact disc en vez del sonido más ‘analógico’ y cálido del vinilo. Sinceramente, esta nueva versión en cuatro partes no es que suene indiscutiblemente mejor, porque no es así, suena ligeramente mejor pero sólo en algunas partes muy puntuales, pero no en toda la obra lo que en ningún caso justifica el troceamiento para esa presunta implementación sonora ya que para más ‘inri’ esto que se nos presenta NO ES de ningún modo por lo que he escuchado una remasterización, simplemente le han subido el volumen a la grabación (considerablemente por cierto) y lo han cortado y EDITADO, nada más. Si se hubiera querido sacar una versión ‘mejorada’ en cuanto a sonido, el formato no era de modo alguno un doble vinilo troceando la obra en cuatro partes, el formato óptimo para tener una mejora sonora de un álbum que fue grabado originalmente en digital habría sido un BluRay o un CD (o SACD), de una sola pista, sin más.

Respecto a los cortes, como ya he comentado al principio, el que hay entre la cara A y la B es un claro ejemplo no sólo de que la obra ha sido alterada, sino que además se han perdido partes, a ver son segundos, cierto, pero son segundos de una puta obra de arte. Es como si se trocease la Gioconda en cuatro partes y en una se le quitase un trocito de un dedo, en otra se le recortase una ‘miajica’ el pelo, en otra un poquito del horizonte… y luego además se le ‘suavizasen’ los bordes para no ser tan abruptos, ¿a que sería una vergüenza y una alteración de la obra inadmisible? Y aunque se pudiesen juntar todas las partes después en un solo cuadro, ya no sería lo mismo, porque está ALTERADO. Pues esto es lo mismo. Si lo cortáis, por lo menos dejadlo INTEGRO no editéis y remezcléis nada por favor. Y bueno, el último corte, que era el más obvio y fácil, el de la suite “Africa” pues… dejan ahí los treinta segundos de la sección “Green Reprise” en tierra de nadie al principio de la cara D en vez de dejarla como final de la cara C, un despropósito más.

Otra cosa es que a mí los tiempos no me cuadran. Me sale como minuto y medio de menos. La primera parte la cronometré y dura aproximadamente 14’ 39”, la segunda 14’05”, la tercera 14’22” y la última 15’21”, en total 58’27”, por lo que una de dos, o el disco ha sido ligeramente acelerado o he cogido mal los tiempos (aproximados) que lo dudo, algún que otro segundo de más o de menos puede haber, pero minuto y medio… no sé. Los tiempos correctos según los cortes que todos conocemos serían: de la primera parte (desde “Fast Riff Intro” a “Didlybom”)  15’00” (21 segundos más en el original en CD), la segunda (desde “Mad Bit” a “Boat”) 14’27” (otros 22 segundos más en CD), la tercera (desde “Intro Reprise 2” a “12 Pre / Intro Watz”)  14’45” (23 segundos más en el CD) y la última (que incluiría “Green Reprise” y las tres secciones de “Africa”) 15’50” (otros 29 segundos de más en el CD). Por tanto el disco está ‘acelerado’ aproximadamente minuto y medio según mis tiempos. Que ojo, puede ser también por el formato en vinilo, pero raro por lo menos es.

Hace unos años cuando se comenzó a estilar volver a comprar en vinilo, éstos incluían una tarjetita con una descarga digital para poder escuchar el vinilo en digital (algunas de esas descargas incluso estaban en HD, por ejemplo “Collaborations” o “Exposed”, ambas de 2016, incluían una descarga digital en HD, los archivos en HD de “Exposed” para ser sinceros son brutales y suenan de escándalo, para bien por supuesto). Con el paso del tiempo y los oscuros intereses ‘abaratatorios’ discográficos esta práctica se ha perdido en las ‘brumas de su indiferencia’ hacia nosotros lo cual me parece mal porque muchos de los que compramos estas ediciones, para qué nos vamos a engañar, no las vamos a reproducir de manera recurrente (véase el ejemplo de los discos de ‘colorines’ tan de moda ahora, cuya calidad sonora es bastante discutible) y simplemente las compramos por el hecho de tenerlas. Pongo un ejemplo, la famosa y carísima edición de las olimpiadas de Londres 2012, ¿alguien usa realmente esa edición parar escuchar  ese tema? ¿La habéis oído alguna vez? Suena horrorosa y en cambio de un color a otro del vinilo se nota en el sonido claramente. Si se supone que han re-editado este disco con un sonido mejorado, ¿por qué no han incluido una descarga digital de este disco en HD? A mí como completista me gustaría tener esta ‘versión’ porque esto a fin de cuentas es una versión de un disco, no es ni una re-edición, ni una remasterización ni nada parecido, es una nueva  versión (o edit) de Amarok (sacacuartos) sin más y me gustaría tenerla en formato digital para mi archivo personal sin la incomodidad de tener que estar cada cuarto de hora levantándome para cambiar de cara el vinilo si algún día me ‘apetece’ escuchar ello (que días tontos tenemos todos). Cierto es que cuando pase la vorágine volveremos a escuchar nuestro CD de toda la vida y este ‘invento’ empezará a coger polvo irremediablemente en nuestras estanterías. Porque dudo que este lanzamiento sea para melómanos recalcitrantes buscadores del sonido perfecto definitivo de una obra en concreto, que alguno puede haber, pero dentro de ese grupo pocos habrá óldficos me da a mí (que alguno puede haber, repito, pero pocos). Es más, es que ni siquiera en las plataformas musicales actuales de streaming se ha ‘colgado’ esta versión, a día de hoy sigue en línea la versión INTEGRA del disco en su versión del año 2000. Si esto suena tan bien y están orgullosos de lo que han hecho con este disco, ¿por qué no han lanzado esta versión en dichas plataformas o han puesto a la venta una versión digital de la misma? Y más teniendo en cuenta que de esta forma multiplicarían por cuatro las escuchas del disco como es obvio y de perogrullo. No me lo explico, o tal vez sí, y ese es el problema, que lo que nos han querido vender es una scooter como si fuese una Harley Davidson y… como que no. Como mucho una Vespa vintage, pero como suele pasar con este tipo de motos, esto es para coleccionistas y poco más, es decir, para mirarlo, decir que se tiene y poco más, para el ajetreo diario se usan las otras motos, las de toda la vida.

Luego vendrán los palmeros y los resignados de turno diciendo que bueno… que por lo menos han editado algo, vale, pero ¿realmente estamos dispuestos a que sea a este precio? Jodiendo una obra maestra en lo más profundo de su esencia. Yo seré un mal fan pero escuchar Amarok troceado y con partes alteradas (y no por el propio Oldfield, por mucho que haya dado su aprobación a este ‘experimento’) me parece una aberración. Quizás sea por lo que significa este disco para mi (lo llevo incluso tatuado en un brazo) o quizás sea porque estoy hasta las calandracas de que nos presenten productos cada vez más mediocres con fallos no sólo en el sonido, si no con faltas de ortografía, errores de diseño y tipográficos…  ¿en serio hay que tragar con todas estas cosas? ¿Criticarlas es de ser mal fan, o peor aún, de ser un desagradecido? Yo creo que no, y si pago por un producto de ‘coleccionismo’ exijo un mínimo de calidad como poco que justifique el desembolso económico, porque otra cosa no, pero baratas este tipo de cosas no son.

Todos los que aquí estamos, o al menos lo que habéis llegado a este punto del largo texto vamos a comprar TODO lo que saquen de este hombre porque somos completistas irremediables e irredentos pero joder, que se lo curren un poco, sólo pido (o pedimos) eso, un poco de CALIDAD en el producto, que si en el listado de instrumentos pone “Rototom” en la reedición no ponga “Rotator”, que si las letras las quieren cambiar de color que por lo menos mantengan mínimamente el diseño original (que además es un diseño de los ‘míticos’ de Oldfield) y que si van a trocear algo, por lo menos que no eliminen cosas o las alteren. Realmente no es mucho pedir, creo.

Y bueno… en cuanto a la portada, pues, creo que ya está todo dicho, simplemente es la guinda de un pastel fallido.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Coxfield, soñando de nuevo con Fadalack


Ayer volvimos a vivir otra experiencia única con Fadalack. Un macro festival de música de Mike Oldfield, tocada de la mejor forma posible en la actualidad.

Por desgracia no pude llegar para el primero de los tres conciertos previstos, y llegué justo para el segundo concierto, no sin estar a punto de no entrar, pues antes tuve que salir corriendo a canjear las entradas, que gracias a un chico de la cola para entrar me enteré que tenía antes que pasar por taquilla. (mil gracias)

Ya una vez dentro pude ver a mi compañero y amigo Anselmo García, con el que pude charlar un poco, antes de sentarme con mi pareja a disfrutar del concierto.

Abrieron con Woodhenge, ejecutado poco a poco entrando cada uno de los componentes del grupo al escenario, y se alargó un poco más de lo debido, ya que el chico que ejecutaba las campanas tubulares no visualizaba a Silverio que le indicaba cuando entrar. Tras esa espectacular intro, el alcalde de Cox hizo un discurso agradeciendo a Fadalack el pedazo de festival que se habían montado. El grupo, tras ello, nos tocó la suite platinum a una calidad asombrosa, de nuevo haciéndome saltar del sitio.

La velada continuó con I Got Rythm, la cual, a pesar de un pequeño error al entrar la vocalista al principio, me hizo que se me erizara todo el cuerpo, y estuviera a punto de derramar la primera lagrimilla del concierto.

Desde el asiento pude ver a algunos compañeros óldficos, y entre varios, al gran e ilustre Phil Spalding, el cual era el invitado especial de la velada.

Continuaron con uno de mis temas favoritos, el cual ya escuché en febrero en el anterior concierto de Fadalack: Taurus 2, ejecutado de forma perfecta, donde el gaitero hizo una espectacular interpretación de su parte.

El concierto acabó con tres temas vocales, con Phil Spalding en el escenario, demostrando lo juvenil que se le nota: 'Five Miles Out' (soberbia), 'In High Places' (única) y 'Shadow On The Wall' (espectacular). Es necesario destacar al vocalista de Fadalack su increíble aportación a los tres temas.

De ahí, salimos a descansar mientras me topaba con varios fans de Oldfield que me paraban a darme la enhorabuena por el blog y por las tertulias Oldfield, lo cual me hizo ruborizarme y sentirme privilegiado de tener un gran número de seguidores de éste blog y en concreto de nuestro gran programa 'Tertulias Oldfield'. Uno en concreto, Pedro, se quiso hacer una foto con Anselmo y yo, la cual podéis ver en éste artículo, y estuvimos charlando durante un buen rato, a pesar de que en seguida se tuvo que ir, sin poder contemplar el tercer concierto por cuestiones laborales. Con él, nos hicimos una foto con el amigable Phil, y nos presentó a Fernando Mosquera, gaitero con el que compartimos unas palabras. Un fuerte abrazo, Pedro. Con gente como vosotros merece la pena continuar las tertulias.

El descanso se pasó en seguida, me di un paseo alrededor de la zona con mi novia, y en seguida nos pusimos de nuevo en la cola para disfrutar del cierre del festival. No sin antes charlar con Anselmo un rato. También otro fan del programa Daniel, se presentó dándome la enhorabuena por las tertulias Oldfield, y estuvimos charlando un rato.


El último concierto fue el broche de oro final. Tubular Bells y Ommadawn reproducidos a la perfección a excepción de algunos fallos normales tras llevar 5 horas de música a las espaldas de cada uno de ellos. Ya Silverio nos advertió de ello. Pero no hay queja. Tan sólo una: el calor sofocante que hacía dentro. Llegué a sufrir por los músicos porque un par de ellos se abanicaban con fuerza y con cara de estar pasándolo mal. Al final, y al no tocar 'On Horseback' en ésta ocasión, (imagino que por fuerza mayor, y al no disponer del coro de niños que tuvieron en febrero), Cayetano (guitarrista) animó al público con su guitarra y terminó de nuevo con el final de la primera cara de Ommadawn y un largo solo de batería impresionante, como siempre.

¿Qué decir? fue una noche irrepetible de nuevo. Es la tercera vez que veo a éstos máquinas y cada día me siento más feliz de, a pesar de todas las penurias, dolores y demás que uno sienta, haber podido disfrutar de tan espectaculares conciertos y alegrarnos la vida. A la mañana siguiente, me dispongo a subir la tertulia de Amarok en breves momentos, y de nuevo vuelvo a mi día a día, pensando que durante unas horas, ayer, fuí privilegiado de contemplar de nuevo al gran Fadalack. Por muchos más.

Desde aquí mi sincera enhorabuena al grupo, y mis eternas gracias a Ángel Valero por su incansable aportación a que todo esté a pedir de boca.

martes, 17 de marzo de 2015

Analizando 'The Best Of Mike Oldfield 1992-2003', por tubak


El año pasado Universal no nos ‘deleitó’ con uno de sus más que prescindibles recopilatorios, lo que fue algo sorprendente (y de agradecer para nuestros bolsillos, la verdad sea dicha) visto el gusto de esta discográfica a publicar recopilaciones absurdas y carentes de todo interés y ‘chicha’ cuyo único objetivo es el de recaudar, simple y llanamente. Quizás el motivo de este ‘despiste’ fuese el lanzamiento de un nuevo y esperado disco de Oldfield “Man On The Rocks”, lo cual tampoco estuvo nada mal, las cosas como son. Quitando ese lanzamiento, poco más se supo de Oldfield el año pasado hasta casi acabarlo en cuanto a publicaciones se refiere. No hubieron ni recopilatorios ni reediciones hasta que en noviembre Warner Music publicó para sorpresa de los seguidores de Oldfield una caja antológica con todos los discos que el de Reading había publicado para ellos en una edición que podría haberse ‘currado’ un poco más, pero que por el precio (a penas 30€ por ocho discos) no estaba nada mal en relación calidad/precio. Pero eso no fue todo, también se intentó publicar en vinilo los cuatro primeros álbumes de Oldfield para Warner (dos reediciones “Tubular Bells II” y “The Songs Of Distant Earth” y dos inéditos en este formato “Voyager” y “Tubular Bells III”), y digo se intentó porque todo lo que rodea a la publicación de esos cuatro vinilos resulta ser bastante caótico hasta el punto de que sin previo aviso y con excusas peregrinas y no muy claras se canceló hasta finales de abril de este año la publicación oficial de dichas ediciones (lo que no ha impedido que a lo largo de estos meses se hayan ido vendido a cuentagotas algunos vinilos sueltos en diversas webs y en menor medida en algunas tiendas físicas). Quizás para darle un poco más de enjundia y publicidad a esos cuatro vinilos Warner a decidido publicar ahora su primer recopilatorio en casi 20 años (realmente Warner tan solo ha publicado un recopilatorio al alimón con Virgin, fue en 1997 y se tituló “XXV – The Essential Mike Oldfield”). Lo que está más que claro es que, por si había alguna duda, Warner parece que tiene la perdida de los derechos sobre la obra de Oldfield bastante cerca y por ese motivo está haciendo exactamente lo mismo que hizo Virgin los tres o cuatro años anteriores a la perdida de sus derechos musicales, exprimir lo máximo posible el catálogo de Oldfield antes de traspasarlo a manos del propio Oldfield, aunque supongo que esta vez Warner tendrá un poquito más de seriedad, ‘gusto’, tacto y buen hacer y no hará la ‘guarrada’ de regalar discos en periódicos antes de perder los derechos como sí hizo Virgin en una maniobra de pésimo gusto. Por un lado es una buena noticia, por otro quizás no tanta ya que si finalmente los derechos de estos trabajos pasan a manos de Mike Oldfield este lógicamente los reeditará bajo un nuevo sello (presumiblemente Universal) lo que obligaría en un relativo corto plazo de tiempo a pasar por caja de nuevo para comprar otra vez lo mismo. Aunque quizás esto tampoco sea del todo malo ya que si la intención de Oldfield y Universal es lógicamente la de vender discos y Warner (como antes hizo Virgin) se dedica estos años a fusilar el material de interés y poco accesible publicado a lo largo de una gran cantidad de singles, esta maniobra de Warner obligaría a Oldfield a rebuscar entre sus archivos para ofrecer algo novedoso e inédito como está teniendo que hacer tanto Oldfield como Universal en las reediciones de su etapa Virgin.


Este nuevo recopilatorio antológico es, en esencia, la secuela natural del que para mí es hasta el momento la más completa e interesante antología de Oldfield publicada hasta la fecha, la cuádruple caja “Mike Oldfield Elements (1973-1991)” (otra cosa es la más que discutible calidad sonora y de diseño, con un ‘artwork’ plagado de inexactitudes y errores, pero eso es harina de otro costal y hoy no toca, quizás otro día). Como iba diciendo, ésta antología es sobre el papel una edición bastante completa y cumple fielmente la idea de Warner Music de ‘fusilar’ el fondo de catálogo de Oldfield antes de su más que probable perdida en un futuro no muy lejano. Por lo que pese a que pueda ser en esencia la continuación de “Elements”, esta publicación es más cercana en intenciones al último recopilatorio realmente interesante de Oldfield publicado hace ya casi diez años con el título “Platinum Collection”, un triple CD que también fusilaba indiscriminadamente el fondo de catálogo de Virgin para un relativo beneficio nuestro y desgracia de Universal/Mercury que tuvo que idear cómo volver a vendernos los mismos discos con algo que nos interesase o que no tuviéramos ya.


El recopilatorio que presumiblemente se llamará “The Best Of Mike Oldfield : 1992-2003” se compone de dos discos diferenciados (o más o menos diferenciados) con abundante material inédito para el que no es un coleccionista al uso. El primero de los discos incluye lo que sería el típico ‘best of’, un resumen de los ocho discos publicados por Warner Music en dieciocho temas con la grata sorpresa de que en su mayoría son versiones ‘single’ y ‘edit’ lo cual es bastante interesante y de agradecer vistos los últimos recopilatorios que Universal publicaba y que simplemente rellenaba con temas extraídos de los discos sin más. El segundo disco es una amalgama que incluye todos (o casi todos) los temas no publicados en los discos de Warner (las antiguamente llamadas ‘caras B’) y unos cuantos remixes. Es curioso viendo el listado de temas, que básicamente lo que Warner ha hecho ha sido coger los singles de los diversos discos (no todos) y desmigarlos entre los dos CD’s sin más. Así, los primeros tres temas del recopilatorio corresponden a los tres singles del primer disco para Warner “Tubular Bells II” y que son “Sentinel” (en su manida versión single), “Tattoo” (en versión ‘edit’) y “The Bell” (presumiblemente será la versión ‘Re-Edit’ de apenas tres minutos usada en el videoclip y que ya se incluyó en el anterior recopilatorio “XXV”).


Tras los temas de “Tubular Bells II” vendrán los temas de los dos singles del segundo disco, “The Songs Of Distant Earth”, “Let There Be Light” e “Hibernaculum”, singles que en vez de versiones editadas incluían ingentes cantidades de remezclas más que prescindibles. De “Voyager” se incluyen también solo dos temas, el que da nombre al disco “Voyager” y “Women Of Ireland”. Sin especificar nada más aún, es de suponer que del tema “Voyager” se incluirá una de las dos versiones editadas que se publicaron promocionalmente, lo que no cuadra visto el listado de temas de este primer disco es la inclusión de dos remezclas entre los temas del primer disco que en teoría resume la discografía de Oldfield en Warner, aunque quizás tenga una explicación. Visto que lo que se incluye en el recopilatorio son en su amplia mayoría los singles editados, de “Women Of Ireland” existe un single que presuntamente incluye una versión editada de dicho tema “Women Of Ireland (Radio Edit)”, por desgracia no es una versión ‘edit’, si no un remix ‘chunda chunda’ perpetrado por Henry Jackman y George Shilling. Yo sería partidario más bien de, o incluir la versión álbum de este tema, o en su caso cambiarla por un par de singles que parece ser que se han comido en este recopilatorio, uno es la versión radiofónica (más corta, a penas diez segundos menos) del tema “The Song Of The Sun” y el otro la versión editada de “Mont St. Michel”, tema que personalmente considero como uno de los últimos coletazos de calidad de Oldfield que ya por esas fechas comenzaba a dar indicios de perdida de facultades tanto compositivas como técnicas y que cuasi se confirmaron, sobre todo la falta de ideas, en su siguiente disco (“Tubular Bells III”). Curiosamente este tema (“Mont St. Michel”) fue el único single del disco que tuvo videoclip. Cierto es que “Women Of Ireland” también tuvo uno, pero no era más que un refrito del anterior con imágenes de otros videoclips intercalados entre una amalgama de flashes psicodélicos mientras sonaba una versión tecno del tema. La no inclusión de un tema como “Mont St. Michel” en un ‘best of’ de la época Warner lo encuentro personalmente cuanto menos poco serio, como también la no inclusión del otro tema (“The Song Of The Sun”) aunque bueno, quizás en este caso haya cierta justificación ya que su autoría no es de Oldfield sino de Bieito Romero, líder del grupo de folk gallego Luar Na Lubre por lo que se podría hacer la vista gorda a que este tema no esté presente en el recopilatorio.


“Tubular Bells III” tuvo también dos singles (además de un adelanto promocional del tema “Secrets” para radios que como curiosidad a la hora de prensar los singles promocionales el tema aún conservaba su nombre original “More Secrets” aunque una vez prensados los discos se eliminó la palabra “More” de ellos con una simple línea gris por encima). “Man In The Rain” no tenía ninguna versión editada por lo que aquí se presentará en su versión álbum. “Far Above The Clouds” sí que tuvo una versión editada que mezclaba de manera bastante interesante y ‘resultona’ los temas “Secrets” y “Far Above The Clouds” en apenas tres minutos y medio y que supongo será la que se incluirá en el CD. Quizás éste sea el motivo por el que en el listado de temas adelantado por Amazon se indica que la versión de “Far Above The Clouds” es la “Timewriter’s Radio Mix”. Cierto es que existe una remezcla tecno (o ambient, para gustos los colores) con ese nombre, pero también es cierto que existe esa otra versión ‘edit’ que he mencionado, con idéntico minutaje y que también fue remezclada/editada por Tony McGuinness (o lo que es lo mismo el editor del “radio mix” de Timewriter), personalmente mantengo la esperanza de que sea eso, un simple error al pasar el listado de temas, porque no entendería que incluyesen aquí esas dos remezclas ‘tecno’ (“Women Of Ireland” y “Far Above The Clouds”), porque sería una sonora cagada, además de que esos dos temas a ese primer disco le sientan ‘como a un Cristo dos pistolas’ que decimos en mi tierra.


“Guitars” no tuvo singles editados más allá de unos pocos promocionales de radio por lo que han usado dos de esos temas ‘promocionados’ sin más. De “The Millennium Bell” hay una serie de singles y ‘edits’ (todos ellos promocionales) que son los que se supone que usarán. El tema que da nombre al disco tuvo una versión reducida para ser radiada que ya se incluyó en el antes mencionado “Platinum Collection”, en este nuevo recopilatorio no está dicha pista aunque teniéndolo en el anterior no supone un mal mayor. Los temas elegidos de ese disco para el recopilatorio han sido por un lado el tema “Pacha Mama”, que tuvo un single promocional (español) que además de este tema, incluía otro con la versión álbum de “The Millennium Bell” y los temas “Sunlight Shinning Through Cloud” y “Amber Light” que aunque no se especifica en el listado sí que tuvieron su correspondiente versión editada y supongo que serán las aquí incluidas ya que quitando los temas que no tienen versiones ‘radiofónicas’ el resto de temas incluidos son versiones editadas. “Pacha Mama” además también tuvo videoclip, o más o menos, ya que era de nuevo un refrito de imágenes del concierto de presentación del “Tubular Bells III” en Londres con imágenes del videoclip de “Let There Be Light”.


Y terminamos con los dos discos ‘españoles’ de Oldfield, “Tr3s Lunas” tuvo dos singles que son los aquí presentados en ambas versiones ‘edit’ por un lado tenemos el tema “To Be Free” cuya versión ‘edit’ ya se incluía como tema extra en el lanzamiento original del álbum (y no así en la reedición que se hizo del disco en la caja publicada a finales de 2014 en el que dicho ‘bonus track’ fue eliminado) y la versión recortada de “Thou Art In Heaven”, último single de Oldfield que se podía comprar en tiendas, después de este single todos los singles publicados hasta la fecha han sido copias promocionales (para desgracia de nuestros bolsillos). Este último single incluía, además de la versión editada del tema y los sempiternos remixes de la era Warner tres versiones de “To Be Free” en tres idiomas distintos, español, alemán y francés, un single cuanto menos curioso. Como curiosa es la forma en la que Oldfield terminó su andadura en Warner Music. Si Virgin estuvo insistiendo machaconamente a Oldfield para una segunda parte tubular durante 20 años sin conseguirla, Warner con bastante menos esfuerzo obtuvo hasta tres discos tubulares (cuatro si se cuenta “The Millennium Bell”, pero personalmente no lo considero como tal). “Tubular Bells 2003” fue el broche final (y casi capicúa) a la andadura discográfica de Oldfield en Warner Music (en este caso Warner Music España). No se trató de una nueva revisión tubular si no más bien de una regrabación en toda regla (y sin tantas ‘trampas’ como las que hizo Jean Michel Jarre años después cuando le dio por ‘regrabar’ “Oxygene”), un currazo que por desgracia no obtuvo el éxito de ventas esperado, quizás por el hartazgo de la gente (y de los seguidores) a lo tubular o quizás por una campaña promocional un poco suave y mal enfocada. El caso es que este disco tuvo un único single (promocional) que era una revisión actualizada de la introducción del álbum. Dicho tema es el que suena en el videoclip incluido en el DVD que acompañó a las primeras ediciones del disco en varios países. Para cerrar este primer disco recopilatorio, Warner a echado mano del socorrido tema “The Sailor’s Hornpipe” supongo que para rellenar espacio con un tema pegadizo y que generase pocos gastos de derechos (al ser un tema tradicional) era la opción más obvia si se querían incluir (y así parece) dos temas como mínimo de cada disco aunque la inclusión de este tema pone en duda la teoría de por qué no se ha incluido el ‘edit’ del tema de Bieito Romero tema del que el propio Oldfield está bastante satisfecho.


Por tanto el primer CD quedaría de la siguiente manera con una duración aproximada de 69 minutos incluyendo los dos remixes listados por Amazon:

01. Sentinel (Single Restructure) (3’56)                                                
02. Tattoo (Edit) (3’44)                                                                        
03. The Bell (MC: Viv Stanshall) (Re-Edit) (3’09)                               
04. Hibernaculum (3’37)                                                                       
05. Let There Be Light (4’21)                                                                
06. The Voyager (4’26)                                                                         
07. Women Of Ireland (Luker Edit) (3’38)                                            
08. Man In The Rain (4’03)                                                                   
09. Far Above The Clouds (Timewriter’s Radio Mix) (3’41)                
10. Cochise (5’15)
11. Out Of Mind (3’47)
12. Pacha Mama (4’10)
13. Sunlight Shining Through Cloud (4’33)
14. Amber Light (3’50)
15. To Be Free (Radio Edit) (4’00)
16. Thou Art In Heaven (Radio Edit) (3’43)
17. Introduction (Radio Edit) (3’43)
18. The Sailor’s Hornpipe 2003 (1’44)

Si hiciéramos una selección que incluyese realmente todos los singles publicados por Warner obtendríamos un primer disco ligeramente distinto y quizás más interesante. (Los temas cambiados o añadidos van en negrita):

01. Sentinel (Single Restructure) (3’56)                                                 
02. Tattoo (Edit) (3’44)                                                                          
03. The Bell (MC: Viv Stanshall) (Re-Edit) (3’09)                                
04. Hibernaculum (3’37)                                                                        
05. Let There Be Light (4’21)                                                              
06. The Voyager (Single Edit) (3’59)*                                                 
07. Women Of Ireland (6’29)                                                              
08. The Song Of The Sun (Radio Edit) (4’23)                                    
09. Mont St. Michel (Edit) (3’36)                                                        
10. Man In The Rain (4’03)                                                                    
11. Far Above The Clouds (Single Edit) (3’40)
12. Cochise (5’15) 
13. Out Of Mind (3’47)
14. Pacha Mama (4’10)               
15. Sunlight Shining Through Cloud (Radio Edit) (3’49)    
16. Amber Light (Edit) (3’46)
17. To Be Free (Radio Edit) (4’00)
18. Thou Art In Heaven (Radio Edit) (3’43)
19. Introduction (Radio Edit) (3’43)    
20. The Sailor’s Hornpipe 2003 (1’44)   

* Del tema “The Voyager” hay otra versión (Radio Edit) que dura 2’59 minutos, se incluye la más larga.

Aun manteniendo “The Sailor’s Hornpipe” e incluyendo la versión original de “Women Of Ireland” el primer CD duraría poco más de 79 minutos, duración que entraría perfectamente en un CD. Simplemente cambiando un par de temas y añadiendo otro par obtendríamos lo que personalmente creo que es el recopilatorio ideal de rarezas que muchos buscamos. Y ya apurando, si quitásemos la versión original de “Women Of Ireland” e incluyésemos el ‘edit’ que falta del tema “The Millennium Bell” tampoco creo que pasase nada y seguiríamos estando dentro de los 80 minutos de duración de un CD.

Es en el segundo CD donde Warner se embarra y mezcla churras con merinas. Partiendo de la base que nunca un recopilatorio que se llame “THE BEST OF” debería contener remezclas, este segundo CD es un poco caótico y está tremendamente desaprovechado. Si bien es cierto que incluye todos (o casi todos) los temas publicados en los singles que no aparecieron en los discos, no están todos los temas interesantes que contenían esos singles y aquí Warner ha perdido una muy buena oportunidad de redondear un recopilatorio que podría haber sido perfecto con muy poquito esfuerzo por su parte. Los primeros siete temas son esas rarezas que trufaban los singles de Warner en los años noventa, “Early Stages” y “Silent Night” provienen de singles de la época de “Tubular Bells II”, el primero es la maqueta original de lo que habría sido dicho disco si Trevor Horn no hubiese metido sus manazas en el mismo, personalmente esta aproximación tubular al primer disco me resulta más interesante y satisfactoria que la comercial versión final que apareció en el disco. Los que nunca la hayan escuchado creo que se llevarán una grata sorpresa al oírla. El segundo tema es el típico villancico mega-versioneado “Silent Night”, esta versión tiene su aquel, y resultará curioso escuchar dicho tema en Mayo, a las puertas del verano. Además de estos dos temas inéditos en un recopilatorio se incluye una de las muchas versiones que se hicieron de “The Bell”, la escogida es la versión realizada por Billy Connolly actor escocés de raza y con un timbre de voz y presencia potente. Aquí Warner ha perdido la oportunidad de meternos un gol por toda la escuadra a los coleccionistas, ya que si hiciese varias ediciones según el país se habría garantizado la duplicidad de ventas por parte de los coleccionistas, me explico… Si en Reino Unido y el resto del mundo hubiese publicado este recopilatorio con la versión de Connolly, en Alemania la versión en alemán con la voz de Otto y en España la versión de Carlos Finaly (tres de los territorios de mayores ventas de Oldfield) muchos habríamos caído de cabeza en la trampa de comprar tres veces el mismo recopilatorio, aunque mejor así, que la economía no está muy allá y no es cuestión de ir dando ideas (aunque ya si además añaden según país las versiones en alemán, español y francés de “To Be Free”, para qué más… bueno, mejor me callo).

De “The Songs Of Distant Earth” se publicaron tres temas inéditos “The Spectral Army”, “The Song Of The Boat Men” e “Indian Lake”. Cuando los que no hayan escuchado estos tres temas lo hagan, uno de ellos les llamará la atención. “The Song Of The Boat Men” y el “Moonshine” del “Man On The Rocks” (no el del “Tubular Bells II”) comparten misma melodía, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina?, cierto es que “Moonshine” es un tema que versa sobre las juergas en los ochenta con Phil Spalding, bajista de Oldfield entre otras cosas de las giras “Crises” y “Discovery”, pero “The Song Of The Boat Men” se publicó en 1994, veinte años antes que “Moonshine”. Que cada uno piense lo que quiera.

El último tema ‘rareza’ incluido es “Mike’s Reel” tema que posiblemente sea uno de los temas originales del fallido proyecto “Celtic Cross” que desembocó en el más comercial “Voyager”, se publicó en 1997 entre mezclas y más mezclas de “Women Of Ireland” para promocionar el recopilatorio “XXV – The Essential Mike Oldfield”. Y hasta aquí todo lo interesante en lo que respecta a este recopilatorio. El resto de pistas son una hora de reloj de insufribles remezclas. Si en vez de eso añadiesen más temas de esos singles y se obviaran las remezclas tendríamos como ya he comentado antes el que para muchos sería el recopilatorio perfecto. Si se añadiesen los temas en directo de los singles (que no fueron pocos), a saber, “Tattoo”, “The Bell”, “Sentinel”, “Maya Gold” y “Moonshine/Reprise” por parte de “Tubular Bells II” y “Serpent Dream “ y “The Inner Child” por parte de “Tubular Bells III” (que en total apenas suman 32 minutos) y ya rizando el rizo, si incluyesen la versión que Oldfield realizó para la película “Expediente X” de nombre “Tubular X” en el que Oldfield mezclaba la melodía tubular con la sintonía creada por Mark Snow, que por cierto (e hilando fino para nota) casualmente en dicha película aparece Billy Connolly, el recopilatorio quedaría para hacerle la ola a Warner e incluso aún tendrían como unos treinta minutos libres para meter remixes si quieren.

Por desgracia no ha sido así y nos torturarán con temas que van desde los cinco minutos al cuarto de hora de duración con escaso (o incluso nulo) interés. El primero de ellos es una de las tres mezclas de corte ambient realizadas por el grupo The Orb, doce minutos y medio de ruidos ‘ambientales’ en los que de vez en cuando se cuela algo parecido a una tonada que recuerda a “Sentinel” y poco más. De este tema se hicieron a parte de los tres mixes de The Orb otras cuatro remezclas más que se titularon “Sentinel-Restructure” y que desde un punto de vista más ‘comercial’ son algo más atractivas (básicamente porque son más cortas) que la que finalmente contendrá el recopilatorio. Entre ellas encontramos una curiosa remezcla del afamado DJ japonés Satoshi Tomii en la que más que remezclar “Sentinel” parece que remezcla “Altered State”. Y curiosamente también nos encontramos entre esas cuatro remezclas una titulada “Tubular Beats”, nombre que supongo que a más de uno le sonará. El segundo remix del disco es una versión excesivamente larga de “Let There Be light” perpetrada por BT “BT's Pure Luminescence Remix”. Puestos a elegir, podrían haber incluido la única remezcla que no se publicó en CD (tan solo en vinilo) “Let There Be Light (The Ultraviolet Mix)” de 15 minutos de duración, aunque casi que mejor que no… al menos esta remezcla incluye la melodía de “Let There Be Light” tocada con la guitarra acústica, lo que le da cierto ‘puntete’ a la remezcla y también es cierto que de todas las remezclas de “Let There Be Light” si alguna se podría salvar de la quema sería esta por ser la menos ‘rallante’. Curiosamente hay otra remezcla que no se ha publicado nunca en CD (sí en vinilo) y que en este recopilatorio ni si quiera está representada por ninguna de sus versiones remezcladas. Me estoy refiriendo a las remezclas de “Moonshine” (esta vez sí es el de “Tubular Bells II”). Se hicieron cuatro, una de ellas, titulada “A Shot Of Moonshine (Jungle Instrumental)” y que nunca se publicó en formato digital, ésta habría sido una buena oportunidad para ello. La siguiente pista es una de las cuatro remezclas de “Women Of Ireland”, la denominada “System 7 12” Mix” la única perpetrada por System 7. Como curiosidad (bastante curiosa por cierto) comentar que uno de los dos integrantes de dicho grupo es el guitarrista Steve Hillage, viejo conocido de la parroquia ‘oldfica’ ya que Hillage fue uno de los guitarristas de la banda que acompañó a Oldfield en la Premiere de 1973 de “Tubular Bells” en el Queen Elisabeth Hall y posteriormente en la actuación de la BBC SecondHouse. Además Hillage giró junto con David Bedford en 1975 por Inglaterra representado en directo “The Orchestral Tubular Bells” y “The Orchestral Hergest Ridge”, curioso ¿no? Con este tema se recomienda revisar de vez en cuando el título del mismo para no olvidar que es una remezcla de “Women Of Ireland” ya que más que de ese tema, parece una remezcla de “Sentinel”. Durante toda la pista suenan ‘samplers’ de “Sentinel” y de vez en cuando (supongo que para recordar qué estamos escuchando) alguna tonada que recuerda a “Women Of Ireland”.


La siguiente remezcla es una de las tres que hicieron Jam & Spoon (cinco si contamos dos versiones editadas) del tema “Far Above The Clouds”, quizás habría sido más interesante incluir en vez de esta “Jam & Spoon Mix” la remezcla titulada “Far Below The Bass Mix” que incluía un sampler de los tambores de “Ommadawn”. La siguiente remezcla sinceramente no la entiendo, en vez de usar una de las realizadas por los Pumpin’ Dolls (DJ’s valencianos de bastante fama internacional que han remezclado entre otros a Cher, Carlos Santana, Whitney Houston, Kylie Minogue, A-ha o Isabel Pantoja sin ir más lejos), usan una de las cuatro realizadas por el grupo catalán Soultronik que, sin querer faltarles, ya les vale, porque menudo pestiñazo de remezclas se marcaron con este tema (no así con “Thou Art In Heaven”, que conste). Al menos las remezclas de “To Be Free” de Pumpin’ Dolls era cuanto menos bailables, incluso una de ellas fue radiada un par de veces en Los 40 Principales. Para la versión remezclada de “Thou Art In Heaven” sí que se ha utilizado la versión ‘radio’ del mix realizado por los Pumpin’ Dolls cosa que se agradece… tan solo dura cuatro minutos, aunque quizás aquí sí que habría puesto yo la versión radio de la remezcla de Soultronik (que además dura casi un minuto menos).

Así pues, el segundo CD, al que esta vez sí que se le han apurado los tiempos con una duración que por apenas segundos roza los ochenta minutos, quedaría de la siguiente manera:

01. Early Stages (4’08)                                         
02. Silent Night (4’20)                                          
03. The Bell (MC: Billy Connolly) (3’30)             
04.  The Spectral Army (2’43)                               
05. The Song Of The Boat Men (2’53)                  
06. Indian Lake (3’24)                                         
07. Mike’s Reel (3’55)
08. Sentinel (Orbular bells) (12’28) 
09. Let There Be Light (BT’s Pure Luminescence Remix) (13’23)
10. Women Of Ireland (System 7 12” Mix) (9’02)
11. Far Above The Clouds (Jam & Spoon Mix) (9’56)
12. To Be Free (Soultronik Mix-tical Mix) (5’05)
13. Thou Art In Heaven (Pumpin' Dolls Vs. Mighty Mike Club Mix) (Radio Edit) (4’39)

Personalmente me parece vergonzoso, o como mínimo algo impresentable, que en un pretendido “The Best Of” se incluyan 6 remezclas que se comen sesenta minutos, o lo que es lo mismo casi la mitad de la duración total del recopilatorio. Si hubiesen querido bordarlo (y no era muy difícil hacerlo) el listado podría haber quedado así para este segundo disco (los temas cambiados o añadidos van en negrita):

01. Early Stages (4’08)                                                                          
02. Silent Night (4’20)                                                                         
03. The Bell (MC: B.Connolly/Otto/Carlos Finally) (3’30)            
04.  The Spectral Army (2’43)                                                                    
05. The Song Of The Boat Men (2’53)                                                     
06. Indian Lake (3’24)                                                                         
07. Mike’s Reel (3’55)                                                          
08. Tubular X (3’54)                                                             
09. Sentinel (Live) (8’08)                                                      
10. The Bell (Live) (MC: John Gordon Sinclair) (4’20)         
11. Tattoo (Live) (3’46)                                                                                       
12. Maya Gold (Live) (4’10)
13. Moonshine (Live) (1’42) 
14. Reprise (Live) (1’21)
15. Serpent Dream (Live) (3’01)    
16. The Inner Child (Live) (4’40)    
17. A Shot Of Moonshine (Jungle Instrumental) (4’17)
18. Let There Be Light (BT’s Pure Luminescence Remix) (13’23)
19. Women Of Ireland (Luker Edit) (3’38)
20. Far Above The Clouds (Jam & Spoon Far Below The Bass Edit) (3’12)
21. To Be Free (Pumpin’ Dolls Radio Friendly Edit) (3’25)

Con un segundo disco así yo babeo sinceramente (incluso a pesar de las remezclas). Y si además ‘sacrifican’ un par de esas remezclas por una de las tres versiones de “To Be Free” en español, alemán o francés, o incluso por la versión en vivo de “Art In Heaven” que escamotearon vilmente del único CD en directo publicado por Warner yo ya directamente levito y como he comentado antes, les hago la ola. Porque entonces sí que estaríamos ante un señor recopilatorio a la altura de “The Complete” o del mismísimo “Elements”. De esta manera además, sí que sería un fusilamiento en toda regla del fondo de catálogo de Oldfield en Warner y haría las delicias de todos los seguidores del de Reading. No es que me queje del temario escogido, todo lo contrario, vistos los últimos recopilatorios que nos vendían, uno en el que más del 80% son rarezas y versiones editadas, es más que de agradecer y me doy con un canto en los dientes, pero siempre queda ese pequeño empujoncito que lo haría ser perfecto. Aunque analizando fríamente lo de las remezclas (y siendo un poco abogado del diablo), no es tan ‘estridente’ ese apartado ‘remezclas’ porque nos encontramos con material que tiene cierto ‘interés’ (aunque realmente no sería precisamente esa la palabra) por un lado tenemos remezclas de grupos tan conocidos y consagrados en la escena ‘club’ como Pumpin’ Dolls, Jam & Spoon o The Orb, hay también una remezcla que usa partes de guitarra acústica no usadas en “Let There Be Light” o grabadas expresamente para esa remezcla y en uno de los temas remezclados las guitarras que se añaden son tocadas por nada más y nada menos que un guitarrista de la categoría de Steve Hillage. Sí es cierto, y esto ya es una opinión personal, que pese a poder haber sido peor, no está mal la selección de remezclas aunque yo habría hecho una ligera variación, en vez de usar la versión de Soultronik para “To Be Free” habría usado la de Pumpin’ Dolls (bastante más entretenida y ‘bailonga’) y viceversa, para la remezcla de “Thou Art In Heaven” habría usado la de Soultronik si la intención (como parece) es la de que aparezcan ambos grupos en el recopilatorio.

Mientras se escribe este artículo, aún no se ha dado a conocer cual será la portada de este recopilatorio, pero sinceramente no espero ningún alarde de imaginación por parte de Warner, es más, casi que prefiero que la portada sea algo parecido a esto…


Hay un refrán que dice “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, esta portada para bien o para mal ya la tenemos asimilada y más que vista en el box del año pasado, además de que daría cierta continuidad a los lanzamientos de Warner si estos se extendiesen, cosa que creo bastante probable. Sinceramente, prefiero esta portada como mal mayor a arriesgarnos a que Warner coja una foto de catálogo de Oldfield cualquiera (y que seguramente sería una con el pelo oxigenado) y le plante un “The Best Of” con letras grandes, vamos, lo que viene siendo una portada digna de cualquier gasolinera. Casi mejor esta de la campana decostruida ¿no?

Una cosa que no querría dejar de comentar es el precio de salida que indica Amazon, entorno a los 25€. Este precio se me antoja algo excesivo, y más teniendo en cuenta que la caja del año pasado con los ocho discos costaba poco más de 30€ (en algunos comercios incluso estaba por debajo de ese precio). Lógicamente aquí Warner juega con lo ‘extraño’ de los temas incluidos, pero sinceramente me parece que aquí se pasan de la raya un pelín. Por un recopilatorio con los temas modificados y añadidos que he comentado anteriormente sí que podríamos hacer el ‘esfuerzo’ de pagar 20 o 25 euros por él, es más, muchos a pesar de tener todos esos singles, pagarían encantados ese precio ya que es muy cómodo tenerlos todos juntos en un par de discos y no disgregados en veinte singles distintos y eso es algo que se agradece enormemente. Pero un recopilatorio en el que de dos horas y cuarto una de ellas son remezclas de dudoso gusto, 25 euros se me hacen muy cuesta arriba, quizás un precio razonable estaría entre los 15 y los 18 euros, ya que visto el ‘detalle’ que pone Warner en todo lo que está editando hasta la fecha dudo mucho que nos obsequie con un digipak doble que incluya un libreto con profusa e interesante información, aunque ojalá me equivoque y la portada sea un portadón con cierto estilo como fue el del recopilatorio “XXV” (portada que a mi personalmente me agrada bastante) e incluya un libreto con notas de interés y un desglose de los temas con las portadas de los singles y tal… bueno, dejamos de soñar ya ¿no?

Finalmente a modo de conclusión me gustaría decir que en los tiempos que corren es muy de agradecer que Oldfield esté tan vigente en cuanto a publicaciones se refiere (otra cosa es la calidad, interés u oportunismo de muchos de esos lanzamientos) ya que desde que fichó por Universal raro ha sido el año en el que no se ha publicado algo de él y eso es bueno. El futuro se antoja bastante interesante y prometedor con el lanzamiento de este recopilatorio en mayo, unos poco días después de la publicación (esperemos que esta vez sí) de los cuatro primeros álbumes de Oldfield en Warner en vinilo y que visto lo visto no será lo último ni mucho menos que edite ésta discográfica en los próximos meses o años, porque o mucho me equivoco o también publicarán los cuatro discos de Oldfield que faltan en vinilo, sería lo más lógico. Además, qué mejor excusa para publicar (quizás el año que viene) esos cuatro vinilos que faltarían (“Guitars”, “The Millennium Bell”, “Tr3s Lunas” y “Tubular Bells 2003”) que lanzando un nuevo box con los tres conciertos publicados por Warner de Oldfield en DVD, o por qué no, puestos a imaginar, en BluRay, añadiendo quizás entre los mismos, como extras, los videoclips o mejor aún, publicando una caja de cuatro discos, tres con los conciertos y otro disco con todos los videoclips, ¿quién lo firma? Yo creo que casi todos ¿no? Y eso sin olvidarnos de las reediciones de Universal que se seguirán publicando durante estos próximos años y del nuevo disco ‘tubular’ de Oldfield del año próximo... Así que, tal y como se presenta de prometedor el futuro, lo mejor va a ser que nos sentemos cómodamente en un sillón para esperar lo que Warner y Universal nos tienen preparado, porque la cosa se presenta muy muy interesante… HAPPY??

lunes, 22 de julio de 2013

Las “remasterizaciones” HDCD de Virgin, Crises, por tubak


El título que da nombre al álbum que Mike Oldfield publicó hace ahora exactamente 30 años nos es tristemente familiar en estos tiempos que corren. ‘Crises’ marcó un nuevo hito en la discografía del de Reading, quizás no sean comparables ambos éxitos, pero el caso es que con una diferencia de 10 años entre uno y otro, y con más nexos de unión que con otros discos, ‘Tubular Bells’ y ‘Crises’ suponen los dos mayores logros de Oldfield a lo largo de su carrera musical. Nunca un título ha estado tan alejado del contenido del propio trabajo. ‘Crises’ es una palabra que en ningún caso puede asociarse a este trabajo. Quizás el hecho de llamar al disco de esa manera fuese una manera de dar un toque de atención a su propia compañía discográfica. Quién sabe, puede que sí o puede que no, pero la explicación quizás no sea tan enrevesada...

El tira y afloja monetario explicado en el anterior artículo entre Oldfield y Virgin finalmente fue arreglado fuera de los tribunales con una ligera mejora en el contrato de Oldfield. Éste recibiría un porcentaje más alto de royalties a cambio de prorrogar por tres discos más su contrato, lo que conllevaría a que el binomio Oldfield-Virgin se alargase en el tiempo casi veinte años. Ambas partes quedaron satisfechas y Oldfield comenzó a rebajar paulatinamente sus comentarios negativos hacia Virgin, aun así Oldfield y Branson se distanciaron a partir de este momento bastante, en parte por lo ‘difícil’ de la obtención del acuerdo comercial en el que entre otras, había una cláusula por la que Virgin debía de devolver la comisión de representación de los discos anteriores así como el incremento en los royalties que se ha comentado antes, además de un sustancial anticipo sobre los nuevos discos firmados. Por otro lado el 6 de abril de 1983 marca el comienzo de un nuevo sello musical llamado “Oldfield Music Overseas Limited” este nuevo sello discográfico comenzó su andadura musical con la intención de seguir publicando las obras de Mike Oldfield, aunque finalmente se quedó como una simple productora. La primera publicación de esta discográfica (y la última) fue un disco grabado por su amigo David Bedford en 1977, en el que Oldfield es acreditado como productor e ingeniero, el disco se tituló ‘Star Clusters, Nebulae & Places In Devon; The Song Of The White Horse’. El pistoletazo de salida de este nuevo sello discográfico tuvo lugar en el concierto de presentación de ‘Crises’ en el mítico concierto celebrado en el Wembley Arena de Londres en 1983 tal día como hoy 22 de julio (y que este año finalmente será editado de forma oficial por Universal dentro de la reedición de ‘Crises’ que se publicará a principios de septiembre de 2013).

Otro hecho destacable de ese año 1983 fue el “intento” de contacto por parte de Michael Jackson con Mike Oldfield. Mucho se ha escrito sobre ese ‘affair’ siendo bastante diversas, variopintas y sobre todo estrambóticas las versiones sobre este hecho en concreto. Curiosamente, este episodio ni si quiera lo comenta Mike Oldfield en su autobiografía. Pero eso no quita que no sucediese, porque suceder sucedió, y quizás la versión que más se ajuste a la realidad sea la siguiente:


A principios de 1983, Michael Jackson mientras planeaba la realización del espectacular y multipremiado vídeo de “Thriller” pensó que sería una buena idea contratar a un compositor adicional para que compusiese la música de ambiente y circunstancial para las partes de la trama en las que no sonaba el tema “Thriller”. La cultura americana se nutre básicamente de estereotipos autocreados, por lo que tienden a asimilar y unir ciertos conceptos con una rapidez asombrosa que a veces no es más que eso, un estereotipo que casi siempre es erróneo o no ajustado necesariamente a la realidad, en eso los norteamericanos son unos ‘máquinas’, ninguna otra sociedad del mundo tiene tanta imaginación para unir conceptos de tal manera. Jackson pensó en la película “más terrorífica” que había visto, lógicamente “El Exorcista” (“la película más terrorífica de todos los tiempos”) fue la primera que le vino a la cabeza y unió el concepto “exorcista” junto al de “música terrorífica” y la ecuación dio como resultado “Mike Oldfield”. Es bastante dudoso que Jackson hubiese escuchado algo más que esos pocos segundos de la música de Oldfield en la película para decidirse por él como compositor de su “scary music” así que ni corto ni perezoso consiguió el teléfono de Oldfield y lo llamó, no tenía nada que perder, era el artista más vendedor del momento y una estrella de fama mundial. La llamada fue respondida por una de las personas que estaban al servicio en la casa de Oldfield ya que Oldfield en el estudio, por razones obvias no tenía línea telefónica, tras pasarle el recado a Oldfield, éste con cierto desdén (y seguramente pensando que era una broma) dijo que no se ponía y que colgasen. Nada más sucedió. Un par de años más tarde sí que es cierto que entablaron una breve conversación y Oldfield se disculpó por su forma de actuar en esa llamada al darse cuenta del ‘error’. Se intercambiaron un par de singles (Oldfield le envió los singles “Moonlight Shadow” y “Pictures in the Dark” y Jackson un par de singles del disco ‘Thriller’).


Este breve ‘encuentro’ posterior sucedió ya tras el rotundo éxito de los dos álbumes que durante el verano de 1983 pelearon por los primeros puestos en las listas de ventas de Europa, el álbum que nos ocupa en este artículo ‘Crises’ y ‘Thriller’. Lo que sí que es completamente veraz es que tal fue el impacto de “Moonlight Shadow” (ya que ésta fue en muchos países número uno más tiempo que “Thriller” o incluso hizo que ese tema y disco no fuese lo más vendido en algún que otro país, siempre por detrás de ‘Crises’ o “Moonlight Shadow”), que el propio Michael Jackson llegó a comentar en una entrevista (posterior seguramente a este ‘affair’) que “la única persona que puede poner en peligro mi carrera musical en Europa es Mike Oldfield”. Para cerrar esta anécdota, comentar que quien finalmente realizó la música ‘circunstancial’ que suena durante algunos pasajes del videoclip de “Thriller” fue el afamado compositor Elmer Bernstein, ganador de un Oscar en 1967 y nominado 10 veces, con bandas sonoras tan conocidas como por ejemplo ‘Los Siete Magníficos’, ‘Los Cazafantasmas’, ‘Los Diez Mandamientos’, ‘El Cabo del Miedo’ o ‘Millie’ (por la que ganó el Oscar). Personalmente, (y creo que para casi todos los seguidores del de Reading) habría sido un ‘puntazo’ ver en los créditos del videoclip más famoso de la historia el nombre de Mike Oldfield, pero bueno, como anécdota es de las buenas. Por tanto, es falso que Oldfield colgara el teléfono directamente a Jackson, es falso que Jackson se quedase impresionado por la banda sonora de ‘The Killing Fields’ en primer lugar porque este hecho sucedió en la época de ‘Thriller’ y la película en cuestión ni siquiera estaba en producción, y por supuesto, es rotundamente falso que Oldfield y Jackson planeasen un disco o una colaboración tras esto, ya que ni Jackson conocía a Oldfield más allá de ‘Tubular Bells’ ni Oldfield hubiese accedido seguramente, en parte por lo que se comenta a continuación.

Si hay algo que está bien documentado (al igual que la frase de Jackson de más arriba) es que Oldfield en una entrevista llamó “payasos” a Jackson y Prince, esta es la cita completa: No hay nada más horrible y desagradable que ver lo que hacen gente como Prince o Michael Jackson, para mí sólo son payasos, lo que hacen es ridículo. Antes escuchar música era emocionante, gustaba por sí misma, disfrutábamos quienes la hacíamos y quienes nos escuchaban. ¿Quién puede imaginar a John Lennon comprobando las cifras de ventas? A él sólo le importaba la música”. Bueno, eso fue hace casi 30 años… no sé yo si hoy en día pensará igual respecto a las últimas frases de la cita. Pero en fin… volvamos a ‘Crises’.

La grabación de ‘Crises’ comenzó a mediados de noviembre de 1982 durante los pequeños ‘huecos’ que Oldfield y Simon Phillips iban encontrando al final de la gira mundial de ‘Five Miles Out’. En realidad lo que grabaron durante esos días fueron las ideas que iban surgiendo (una de ellas fue algo que terminó siendo “Shadow On The Wall”) ya que la grabación del disco como tal no comenzaría hasta mediados de diciembre de ese mismo año, una vez finalizada la gira tras el pequeño concierto ‘especial’ que se ofreció en Munich dentro del festival musical “Rock Meets Classics” en el que Oldfield junto con una orquesta al estilo de los Night Of The Proms interpretó dos extractos de ‘Tubular Bells’ (“Sailor’s Hornpipe” incluido) además de una versión de “Fanny Planxty Power” (otra vez junto con su amigo Paddy Moloney y Morris Pert) algo más larga que la que tocó en el concierto especial de “Musical Express” en España. La estructura del disco se asemejaría bastante a la de su antecesor ‘Five Miles Out’. Tras las pruebas con ‘Platinum’ y ‘QE2’ Oldfield había dado en el clavo con ese disco, la estructura de una parte instrumental y otra vocal aderezada con pequeños instrumentales entre medias había tenido buena acogida entre el público por lo que esa sería la estructura que Oldfield pensó realizar en sus futuros álbumes. Pero tras el éxito de “Moonlight Shadow” Virgin presionó a Oldfield para que hiciese más ‘canciones’ y menos ‘instrumentales’, como veremos en los próximos artículos.

‘Crises’ se abría con una larga suite con el mismo título del álbum en la que algunos compases, melodías y estructuras nos llevan a recordar su primer disco, no es de extrañar, ya que el año en que se publicó ‘Crises’ era el año del décimo aniversario de la obra maestra de Oldfield ‘Tubular Bells’, por lo que la excusa para hacer variaciones de la archiconocida melodía introductoria estaba más o menos ‘justificada’ y Oldfield apenas sí tuvo que dar explicaciones de ese ‘autoplagio’. Pero en ese disco esta vez la parte instrumental no iba a nublar a la parte vocal, ya que ‘Crises’ contiene el mayor éxito de Oldfield hasta la fecha (obviando claro está ‘Tubular Bells’). La repercusión en Europa de “Moonlight Shadow” fue tan abrumadora que ni Oldfield ni Branson estaban preparados para tal éxito. En líneas generales, se podría decir que la repercusión mediática de “Moonlight Shadow” fue bastante mayor que la de ‘Tubular Bells’, en parte debido a que “Moolight Shadow” era un tema vocal extremadamente comercial y radiable, cosa que no sucedía con ‘Tubular Bells’ por lo que su impacto fue mayor en un público mucho más general. “Moonlight Shadow” fue radiado y publicitado hasta la saciedad durante ese año, no había radio que no lo pusiese una y otra vez, fue número uno en casi toda Europa, con alguna que otra mínima excepción como por ejemplo el Reino Unido, en la que sólo pudo alcanzar el puesto número cuatro, un puesto tan alto que Oldfield no conseguía desde “Portsmouth”. Quizás lo más destacable de “Moonlight Shadow” es que tanto la melodía, como la letra o la estructura es en cierta forma atemporal y tremendamente comercial, aún hoy en día es un tema recurrente en muchas emisoras radiofónicas, siendo además uno de los temas de casi obligada inclusión en cualquier recopilatorio ‘ochentero’ que se precie.

“Moonlight Shadow” no fue algo que apareciese de la noche a la mañana, la primera y primigenia idea sobre este tema sucedió a principios de 1983 cuando Oldfield tras componer una base musical que ya tenía ciertos rasgos del tema que finalmente sería “Moonlight Shadow” contactó con la conocida cantante ‘punk’ Hazel O’Connor, la cual una vez oída la pista instrumental compuso y cantó una letra sobre dicha base musical. El resultado fue un tema que se tituló “Midnight Passion”. Pero Oldfield no quedó completamente satisfecho con el resultado y abandonó la idea de esa colaboración. Acto seguido y ya decidido a que esa base musical no iba a ser una pieza instrumental si no un tema cantado, pensó en que sería él mismo el que compusiese la letra de la canción tras recordar una película sobre la vida del mago Houdini protagonizada por Toni Curtis y habérsele ocurrido alguna que otra idea al respecto. Y ese es el germen de “Moonlight Shadow”, Mike Oldfield ha negado en posteriores entrevistas que la letra de “Moonlight Shadow” tenga algo que ver con el asesinato de John Lennon, a pesar de que, como el propio Oldfield ha comentado en más de una ocasión, la casualidad hiciese que la noche en la que Lennon fue asesinado en Nueva York Oldfield estuviese a pocas manzanas del edificio Dakota.

Tras el fallido intento de que la vocalista del tema fuese Hazel O’Connor, Oldfield tiró de una cantante de estudio que ya había colaborado con él en sus anteriores dos álbumes y giras, Maggie Reilly (mucha gente tiene la extraña idea de que es su hermana Sally Oldfield la que canta este tema, pero sinceramente, no encuentro una explicación razonable a semejante bulo). Reilly realizó su trabajo no sin cierta dificultad ya que como el propio Oldfield cuenta en su autobiografía: “Trabajé duramente en esa pista durante unos tres meses, intentando que sucediera algo. Estaba estirándome de los pelos pensando ‘¿Qué puedo hacer con este fantástico tema?’ Un día decidí que iba a concertar una cantante para el día siguiente. Maggie Reilly era la novia de un ‘roadie’ teclista de mi banda. Sabía que tenía una buena voz y había hecho algunos coros en algunas de mis giras. Así que pensé ‘Voy a contratarla mañana para una sesión, por lo que es obligatorio que piense en algo para que ella lo cante, de otra manera perderemos el día’. Esa noche me senté con una botella de vino y mi diccionario de rimas y empecé a escribir de forma automática cualquier cosa que pasaba por mi cabeza. Me llevó toda la noche, pero acabé una canción que se convertiría en ‘Moonlight Shadow’. Era una noche de luna, así que la luna hizo su aparición por ahí; entonces me fijé en las sombras que proyectaba la luna, un poco de esto, y un poco de aquello. Por alguna razón siempre me ha gustado esa película de Tony Curtis sobre Houdini, una historia sobre los espíritus, de cómo había intentado contactar con uno de ellos (…) Maggie llegó la tarde siguiente y empezamos. Pero no cantaba de forma natural como yo quería que lo hiciera. Cantaba como una cantante de soul y le gustaba hacerlo gritando ‘moonlight shahdoah’, pero yo lo quería perfectamente claro, muy sobrio, en ese estilo folk puramente inglés. Odiaba a los que cantaban con acento americano, y todavía me pasa (…) Estuvimos un buen rato tratando de conseguir el sonido. Tuvimos que probar cada palabra casi sílaba a sílaba. Haríamos  ‘Moon, moon, moon’ por lo menos diez veces, y luego ‘Sha, sha, sha’ hasta que lo conseguí, para seguir con ‘Dow, dow, dow’ y tener ya ‘Moonlight Shadow’. Lo toqué una y otra vez, cantando ella cada fragmento  hasta que cogió la idea. Entonces lo cantó todo de una tirada. Hubo montones de tomas después de aquella; por aquel entonces no podías cortar y pegar cosas como ahora, todo tenía que hacerse a mano, así que  nos costó unas cuantas horas. Al final Maggie estaba cantando tan  silenciosamente que estaba casi susurrando, muy cerca del micrófono. Era como tener a alguien susurrándote al oído, contándote un secreto.” Todo lo que pasó después es historia.

“Moonlight Shadow”, es uno de los singles más vendidos de Oldfield (si no el que más) y curiosamente contenía un tema como cara B que recientemente Oldfield ha vetado en la reedición de ‘Crises’ para pena de sus seguidores. “Rite Of Man” es una juguetona canción cantada por el propio Oldfield y con un aura parecida a temas tan divertidos y técnicamente impecables como “Froggy Went A-Courting” o “Don Alfonso”, temas por cierto también vetados por Oldfield para sus respectivas reediciones (como ya se comentó en anteriores artículos). Pero lógicamente ‘Crises’ no era solamente “Moonlight Shadow”.

 

El segundo single de “Crises” fue “Shadow On The Wall” cantado ‘rudamente’ por Roger Champan vocalista de la banda de rock progresivo ‘Family’ (curiosamente Oldfield en la época de Kevin Ayers, realizó una audición como bajista para el grupo ‘Family’ y ahí fue donde conoció a Chapman). El tema en cuestión reflejaba la difícil situación política y social que estaba pasando Polonia en esos momentos. Tanto “Moonlight Shadow” como “Shadow On The Wall” fueron los primeros temas (a excepción de “Don Alfonso”) que tuvieron versiones ‘extendidas’, una táctica comercial usada por las discográficas para vender más singles (de este modo podían vender singles no solo de 7 pulgadas, sino también de 12, por lo que el beneficio se podía duplicar) esta técnica de marketing tuvo mucha difusión en los años ochenta y principios de los noventa. El disco estaba completado con un par de temas cuyas letras estaban escritas al alimón entre Oldfield y Maggie Reilly (Foreign Affair) y Oldfield y Jon Anderson, cantante del grupo ‘Yes’ (In High Places), además de una breve pieza instrumental llamada “Taurus 3” que con aires flamencos despedía la trilogía iniciada en ‘QE2’. Curiosamente sólo el single de “Moonlight Shadow” tuvo su respectiva edición en ‘Picture Disc’, y digo curiosamente, porque del anterior álbum de Oldfield ‘Five Miles Out’ todos los singles publicados tuvieron su respectivo ‘Picture Disc’. Este, junto con el ‘Picture Disc’ troquelado de “Shine” fueron los últimos singles de Oldfield editados por Virgin en este formato.




Por tanto no estamos ante un disco menor o de escasa relevancia (a pesar durar poco más de 37 minutos y de ser el disco de menor duración de su discografía después de ‘Ommadawn’ que apenas sí dura 36 minutos), estamos hablando de un disco que incluye dos colaboraciones de unos tremendos y afamados vocalistas (Roger Chapman y Jon Anderson), de unos músicos de primer nivel (Simon Phillips, Pierre Moerlen y Ant) y de un par de singles que vendieron lo suyo (“Moonlight Shadow” y “Shadow On The Wall”). Además ‘Crises’ supuso el estreno en la discografía de Oldfield en ese nuevo formato digital que comenzaba a hacerse un gran hueco en las estanterías de los melómanos (a pesar de su altísimo coste inicial), estamos hablando del ‘Compact Disc’. ‘Crises’ supone el primer lanzamiento simultaneo de una obra de Oldfield en los tres formatos existentes por esas fechas LP (vinilo), MC (musicassette) y CD (compact disc). A los pocos meses se reeditó ‘Five Miles Out’ y, como no, ‘Tubular Bells’. Posteriormente a lo largo de los siguientes dos años toda la discografía de Oldfield fue apareciendo en formato digital ‘a cuentagotas’ con algunas variaciones tanto sonoras como de diseño (algunas más significativas que otras, pero eso ya se ha comentado anteriormente).

La “remasterización” del primer disco de Oldfield publicado en CD debería de ser algo de “coser y cantar” como vulgarmente se dice. Pero estamos hablando de Virgin… Siendo este el primer disco de Oldfield que se publicó simultáneamente en todos los formatos de la época, el sonido ya de por sí no era malo, por tanto tan sólo se tendrían que apreciar mejoras (si se les puede llamar así). Lo que nos encontramos es alguna que otra subida de volumen de algunas partes y una mayor definición y volumen en el “taconeo” de “Taurus 3” donde tanto guitarras como percusiones suenan claramente (quizás siendo este el único tema en la que se puede apreciar una ligera diferencia sonora, en cuanto a claridad) algo que también se puede apreciar ligeramente en “Shadow On The Wall”. Pero, también hay algo bastante raro y que es digno de comentar, al final del tema “In High Places” en su último segundo comienza a sonar muy bajito lo que parece el comienzo de “Foreign Affair” luego se para y comienza el tema… que yo sepa esto no pasa en la versión original, por tanto estamos ante un nuevo error de edición (y van…). Obvio decir además que el ruido de fondo en algunas partes sigue sin depurarse. Pese a todo esto, esta presunta “remasterización” suena mejor que otras.

Pasemos ahora al diseño y presentación del álbum. Si en el anterior disco el formato “sonoro” había funcionado a las mil maravillas y se había “copiado” para este nuevo disco, ¿porqué no hacer lo mismo con la cubierta del álbum? Si la portada original de ‘Five Miles Out’ fue un encargo de Oldfield al pintor Gerald Coulson, la portada original de ‘Crises’ también fue un encargo directo de Oldfield a otro pintor, concretamente a Terry Ilott. Ilott y Oldfield se conocieron por casualidad unos cuantos años atrás (en 1978) en Gloucestershire, durante un viaje que emprendieron Ilott y su mujer a esa ciudad para mostrar una serie de pinturas al escultor Lynd Chadwick. Chadwick una vez hizo las presentaciones, mostró algunos de los cuadros que Ilott pretendía venderle y Oldfield finalmente compró dos de ellos. Las pinturas que compró Oldfield eran originalmente para una edición ilustrada de la novela de ciencia-ficción de J. G. Ballard “El Mundo Sumergido”. De las dos ilustraciones que Oldfield compró, una se titulaba “Sea of Crises” (Mare Crisium en latín), que es el nombre que recibe una extensa zona de la Luna, el Mar de la Crisis y que es esa gran mancha cuasi redonda que se puede apreciar a simple vista en el centro de la Luna. Como ya se ha comentado al principio, el título del álbum para nada se corresponde con su contenido, ni con la vida privada de Oldfield ya que esta aún tardaría un par de años en dar un giro inesperado, por tanto ¿porqué llamarlo así? Quizás al saber cómo se llama el cuadro que inspiró la portada hayamos obtenido la respuesta al enigma, ¿cómo llamar a un álbum cuya portada es una versión de un cuadro que se llama “Sea of Crises”? Pues ‘Crises’. A veces la explicación más simple es la más lógica.

Según el propio Ilott, la idea original que Oldfield tenía en la cabeza era que en la portada apareciesen una serie de personas entre ellas el propio Oldfield y su madre (finalmente Oldfield usó una foto de su madre para el single “Crime Of Passion”) y objetos varios (como por ejemplo un coche Mercedes). Por suerte Ilott logró persuadir a Mike Oldfield de ‘sobrecargar’ tanto la portada y finalmente tan solo aparece una única y misteriosa silueta. Ilott es además el autor de las portadas de los dos singles de ‘Crises’ “Moonlight Shadow” (que no es más que una simple ampliación de la esquina inferior derecha de la portada original), y de “Shadow On The Wal”, una portada que intenta (y consigue) reflejar la sensación de agobio que la letra de este tema nos cuenta. Como curiosidad, el día que fueron presentados, ni Ilott ni su mujer sabían quién era Mike Oldfield y mucho menos a qué se dedicaba, una vez que lo supieron compraron algunos de sus discos y unas semanas después de su presentación, Oldfield los invitó a su casa para una fiesta a la que también estaba invitado Steve Winwood y pudieron disfrutar de una pequeña “sesión privada”.


La edición original del álbum presentaba unos tonos verdosos muy conseguidos y equilibrados, para la “remasterización” de Virgin la portada adquiere una claridad que hace que el tono verdoso sea menos agradable a la vista (al menos a mi así me lo parece). Las letras del título fueron ligeramente empequeñecidas, no así las del nombre del artista, quizás porque si las hacen más pequeñas ni se podrían leer). Curiosamente hay una pequeña diferencia con respecto a la portada original, y es que en la original apenas sí se ve algo más de suelo justo debajo del pequeño muro que hay en la parte inferior de la ilustración. Mientras que en la nueva versión “remasterizada” se puede apreciar algo más de ese suelo. Respecto a la definición, lo único que se puede decir es que es absolutamente desastrosa. Las líneas quedan completamente emborronadas sin definición alguna y borrosas a más no poder, de hecho sólo hay un objeto al que han intentado dar una cierta definición sin obtener un resultado cuanto menos aceptable. Si observamos detenidamente la Luna de la portada (que es ligeramente más grande que en la portada original en CD), podremos apreciar un ‘escalonado’ que en absoluto aparecía en la portada original (este ‘escalonado’ es extremadamente apreciable en la parte inferior izquierda de la Luna, y digo ‘escalonado’ para que suene mucho más suave que decir directamente que los bordes están pixelados, lo cual en un diseño profesional, es algo inimaginable e imperdonable). Para la contraportada interior del CD en vez de dejar los créditos y los nombres de los temas, los ‘magníficos’ diseñadores gráficos encargados de “lavar la cara” de las portadas en estas reediciones optaron directamente por dar un brochazo verde sin más dejando una contraportada absolutamente sosa. Es más, en la contraportada original del vinilo, justo a la misma altura en la que estaba la Luna había una brillante estrella que la sustituía, un detalle que seguramente obviaron ya que si bien en la contraportada del vinilo se aprecia perfectamente la estrella en el centro de la imagen al tener un área mucho más grande, en la contraportada del CD la estrella quedaba ocultada entre las letras de los instrumentos que suenan en el tema “In High Places” (si tenéis un CD original de ‘Crises’ podréis ver “la estrella escondida”. Al menos nos queda el consuelo de que “mantuviesen” la frase “The watcher and the tower Waiting hour by hour”, aunque eso sí, con la tipografía que se usó en toda esta serie de “remasterizaciones”. Al ser la primera obra de Oldfield publicada en CD, los diseñadores gráficos de Virgin se esmeraron un poquito más de lo normal y en vez de “darnos” una contraportada en la que sobre un simple fondo de color se listan los temas del disco nos ofrecen una pequeña variación de este “formato”, el fondo monocolor por supuesto sigue estando, pero a éste le añadieron el detalle de una Luna de grandes proporciones además del logotipo de la “Oldfield Music” (que obvia decirse que es una campana tubular). En esta nueva edición, y a pesar de que la contraportada original era ya sosa de por sí, los maquetadotes dan un nuevo giro de tuerca y la consiguen hacer aún más sosa si cabe. Eliminan cualquier rastro de logotipos y disminuyen considerablemente el tamaño de la Luna, el listado de los temas también es sustituido por una nueva tipografía (la usual en estas reediciones), pero se olvidaron de algo… porque lo “gordo”, la cagada “gorda” de esta edición (además de la sonora que hemos visto antes) se produce en esta contraportada exterior del CD.


Cuando alguien se interesa en comprar la reedición de un disco, los motivos suelen ser varios, pero casi siempre se suelen condesar en tres. La primera razón por la que comprar un disco que ya tenemos es la de buscar una calidad sonora superior a la originalmente escuchada, vamos, lo que se suele llamar una remasterización como Dios manda, cosa que salvo con ‘Tubular Bells’ (y ni siquiera eso, porque parte de una remasterización anterior) no ocurre en estos dieciséis discos. La segunda razón por la que comprar una reedición de algo que ya tenemos es porque como suele pasar en la mayoría de este tipo de publicaciones (véanse por ejemplo las de Mercury/Universal), ciertos errores tipográficos son subsanados, otros son mejorados y además se suelen añadir gran cantidad de notas y curiosidades (obviamente, entenderéis, si habéis leído los anteriores artículos que he escrito, que sobre este segundo punto no haga ahora mismo una valoración acerca de estas reediciones, ya que eso supondría un artículo con una extensión cercana a la de un libro de Ken Follett). Y la tercera es la “añadidura” de pequeñas golosinas en forma de tema extras (o ‘bonus tracks’), cosa que tampoco pasa en esta serie de presuntas “remasterizaciones”. Una vez dicho esto, veamos detenidamente el tercer punto, ya que si en ninguno de los discos publicados por Virgin en 2000 habían temas extras (a pesar de que el señor Dave Laing nos dijese lo contrario en ‘Incantations’ en donde en un alarde de valentía tuvo las narices de decir que “Guilty” estaba incluido en dicho disco) lo que nunca esperaríamos es que encima nos quitasen temas. Si nos fijamos en el listado de temas en la parte trasera del CD nos encontramos con la desagradable sorpresa de no encontrar por ningún lado el tema “Foreign Affair”. Cierto es que de los temas de ‘Crises’ es el más flojito, pero llegar a quitarlo así sin más…

Este error (un error tan grave que alguien debería de haber sido directamente apartado de las labores de diseño) es algo absolutamente imperdonable en una edición de uno de los discos más vendidos de Mike Oldfield y cuyo precio de venta al publico era de 15 € (lo cual visto la calidad de estas reediciones me parece algo que roza el timo más absoluto). Si bien en ‘Platinum’ cambiaron en ediciones posteriores lo de “PLATIMUM” por “PLATINUM” (que también es de traca), se “olvidaron” o directamente ni se molestaron en cambiar el título “Sally” por “Into Wonderland”, por tanto y visto el ‘desdén’ y poca profesionalidad de las personas involucradas en estas reediciones, aquí tampoco se corrigió nunca este inmenso y vergonzoso “gazapo”. Como curiosidad decir que si bien no se arregló lo del tema “perdido” en Estados Unidos sí que hubo un ligero retoque en la portada de ‘Crises’ que publicó Caroline Records ya que se “españolizó” un poco el nombre y el “CRISES” fue sustituido por “CRISIS”, que digo yo, con lo poco que les costó cambiar el título del disco ¿no podrían haber añadido ya de paso el tema que faltaba por listar? Otro fallo que no se muy bien entender el porqué, es el referente al nombre de Maggie Reilly, si en ‘QE2’ la nombraban como “Maggie Riley”, en ‘Five Miles Out’ subsanaron el error y la nombraron correctamente, pero en ‘Crises’ vuelven a equivocarse con el apellido y en vez de “Reilly” ponen “Reily” (cosa curiosa esta ya que en algunas reediciones de Mercury/Universal también cometen errores parecidos con el nombre de esta cantante). Respecto a las fotos, usaron sin más las fotos que ya se incluían en la edición original en CD, esta vez nada de fotos de cielos, césped o piedras, parece como si ya nos hubiésemos librado de este tipo de fotos… pero por desgracia no será así y en próximas reediciones volveremos a ver a la “madre naturaleza” (o ‘pacha mama’) en todo su esplendor.


Y dicho todo esto (que no es poco) pasemos a los siempre graciosos y altamente gratificantes “textos aclaratorios” del inefable Dave Laing. En esta nueva entrega, nuestro querido amigo nos vuelve a deleitar con párrafos que destilan ignorancia por todos sus poros, amen de obviedades y datos de sobra conocidos por todos (simplemente hay que leerse los créditos del disco). Reto a quien sea capaz de decirme tras leer este texto una explicación razonable del porqué de la inclusión de los extractos de las canciones incluidas en dicho “texto”. En el texto que viene a continuación, este señor no dice absolutamente nada, y mira que es difícil (leeros el texto un par de veces y veréis como realmente no dice NADA), simplemente se limita a coger uno por uno los temas del disco y escribir quien los canta (cosa que un par de hojas después podemos leer en los créditos del disco sin demasiado esfuerzo). Para un dato que da, nos dice la burrada de lo de John Lennon (cosa que también dijo en los textos del cuádruple recopilatorio “Elements”, textos que si nos leemos detenidamente tras leer estos otros textos, podremos diferenciar claramente qué partes escribió Richard Newman, las más sensatas seguramente, y cuales a tenor de todas las idioteces que nos está regalando en estas ediciones “remasterizadas” el polifacético Dave Laing). Lo del tema de John Lennon es algo que el propio Oldfield ha negado y ‘requetenegado’ en todas y cada una de las entrevistas que he leído en las que se le ha mentado “Moonlight Shadow”. A pesar de todo esto, Dave en este “texto” nos defrauda en una cosa; si alguien podía convencernos de que “Moonlight Shadow” la cantaba la hermana de Mike Oldfield era ÉL y solo ÉL… para una vez que lo tenía a huevo, va y se le escapa la oportunidad de dejarnos a todos con el “culo torcío” a lo grande, en fin, aquí está la joya literaria:


“Crisis, crisis, no puedes escapar”: El título del tema del álbum de Mike Oldfield titulado ‘Crises’ publicado en el año 1983 fija un tono de tensión y presentimiento. “Hay una brecha en la seguridad / una perturbación en la tranquilidad”, canta Mike. Crises ocupó toda la primera cara del LP original. La segunda cara empezaba con la canción más conocida del álbum, “Moonlight Shadow”. Cantada en el puro estilo soprano de Maggie Reilly, “Moonlight Shadow” ha sido descrita por los críticos como una canción que contenía “una referencia delgadamente enmascarada del asesinato de John Lennon”.

Mientras Maggie Reilly era ahora del grupo de colaboradores musicales establecido por Mike, ‘Crises’ introducía a dos cantantes muy conocidos como vocalistas invitados. Jon Anderson, el cantante principal del grupo de rock progresivo Yes, y que junto a Mike compuso y cantó “In High Places”, mientras, “Shadow On The Wall” ofrece los tonos inequívocos de Roger Chapman, anterior vocalista de Family. “Shadow On The Wall” es un tema con riffs basados en la música rock cantado en el mejor estilo de gruñidos de Chapman con la guitarra de Oldfield al frente. Chapman canta “trátame como un delincuente / simplemente como una sombra en la pared / trátame como si yo fuera maligno”.

El sombrío humor se rompe con “Taurus 3”, la tercera de una serie de piezas nombradas con el signo zodiacal de Mike Oldfield. Ésta es una pieza instrumental que nos muestra el virtuoso estilo flamenco que tiene Mike tocando la guitarra acompañado sólo por Simon Phillips en los tambores y las percusiones. Phillips fue otra adición al conjunto de músicos de Mike Oldfield y él coprodujo ’Crises’ con Mike.

“Moonlight Shadow” se publicó como single coincidiendo con el lanzamiento de ‘Crises’ y ambos single y álbum entraron en el Top Ten británico. El éxito de “Moonlight Shadow” le causó a Mike Oldfield “romper su compromiso” (hecho algunos años antes) de que él nunca aparecería en el programa de televisión de la BBC “Top Of The Pops”.

‘Crises’ fue el primer álbum de Mike Oldfield que se publicó simultáneamente en LP, Cassette y CD.

Dave Laing.


Bien, una vez pasado el trago, de haber tenido que leer las obviedades de Laing, comentar que esta edición a diferencia de la del ‘Orchestral Tubular Bells’ no reproduce un texto que iba incluido en el libreto original del CD, para quitaros el anterior “mal trago”, os pongo el texto original que se podía leer en la edición en CD de ‘Crises’ publicado en 1983, un texto que sí merece la pena leer:


MIKE OLDFIELD – DIEZ AÑOS DESPUÉS

Mike Oldfield tenía justo 17 años cuando escribió la música para un álbum en el que también realizó todo el trabajo instrumental. El disco se llamó ‘Tubular Bells’, y vendió más de cinco millones de copias, un millón y medio de ellas sólo en Gran Bretaña.

Eso fue hace diez años. Actualmente, publica éste su octavo álbum de estudio, ahora en forma de CD, y se prepara para escribir una banda sonora, Oldfield a los 29 años ha perdurado como uno de los más inquietamente creativos y respetados músicos.

¿Quién habría pensado que la tranquila personalidad de Oldfield adoptase y abrazase el Heavy Metal? Ya que este es uno de los sonidos de su sorprendente nuevo álbum, llamado CRISES.

"Me ha gustado siempre lo que la gente llama ahora Heavy Metal", dice Mike Oldfield. "Nosotros antes lo llamábamos simplemente Rock. Para mí, es simplemente una música muy excitante y realmente disfruto tocándola".

Y este nuevo álbum (ofreciendo a poderosos cantantes invitados como Roger Chapman, Jon Anderson y Maggie Reilly) salta para abrir los ojos debido a sus diferentes estilos.

Diez años creando música espectacular no ha embotado la ambición o el buen sentido de humor de Mike Oldfield. Tras ‘Tubular Bells’, vino ‘Hergest Ridge’, ‘Ommadawn’, el álbum doble ‘Incantations’, ‘Platinum’, ‘QE2’ y ‘Five Miles Out’ (pero Mike es bastante realista para saber que ‘Tubular Bells’ es el título por el cual él es más famoso). Por tanto, su nuevo álbum CRISES comienza con un reprise del tema de ‘Tubular Bells’. "Estoy muy orgulloso de él como pieza musical y siempre lo estaré", dice. "Recientemente, he hablado con varios productores como Martin Rushent, Trevor Horn y Tony Mansfield para conocerlos mejor, y era una sorpresa y un placer para mí cuando ellos me decían que ‘Tubular Bells’ era un disco influyente para ellos. Trevor Horn me dijo que a menudo ponía ‘Incantations’ en su coche cuando se dirigía a trabajar. Es bueno sentir que el disco es un impacto para los músicos y productores contemporáneos". ‘Tubular Bells’ que cruzó todas las barreras musicales para apelar a un publico joven y adulto por igual, todavía hoy en día vende internacionalmente entre 50.000 y 100.000 copias cada año.

Para su nuevo álbum, Mike Oldfield ha necesitado la ayuda en la producción de Simon Phillips, el genial percusionista que actúa con Mike como coproductor "y él está muy bien en ambos papeles", dice Oldfield.

Todas las canciones son Oldfield. "Un lado es muy comercial, lleno de singles, mientras que el otro es más el material que yo quiero hacer para satisfacción personal", dice Mike. "Es la manera de mantener a todos felices".

Tres temas se unen para llamar la atención son "Moonlight Shadow", cantada por Maggie Reilly, "In High Places" con Jon Anderson y "Shadow On The Wall", inspirada en el estado de las personas de Polonia y cantada con la gran pasión de Roger Chapman.

Contrariamente a la impresión del título de su nuevo álbum, Oldfield no se siente en absoluto en ninguna crisis. "Estoy contento (más que nunca), de hecho", dice el hombre que vive en una casa que tiene su propio estudio de grabación en Buckinghamshire. Mike y su señora manejan todos sus asuntos comerciales. "¡Diez años en el negocio de música me han educado bien!. Yo pensaba que la música era muy preciosa. Ahora me inclino a pensar más que es algo que puedes o no puedes hacer. Yo era arrogante y presumido. Ahora no... apenas sigo mi trabajo...".

Mayo 1983.


Una vez leído este otro texto, las comparaciones son absurdas, si yo fuese Dave Laing me iría a vivir a Marte. No hace falta ‘embutir’ trozos de canciones sin fuste alguno para hacer un texto medianamente decente, entendible, ameno y sobretodo que te informe, a no ser que no tengas ni puta idea y te paguen por palabras, entonces sí. Y me parece que con textos como el que tuvo la poca vergüenza de vendernos en ‘Crises’ queda más que demostrado que o le pagan por palabras, o le mola reírse del personal hablando de unos discos de los que va dejando cada vez más claro que o no le gustan o directamente no los ha oído.

Para acabar, comentar que la galleta del CD esta vez fue de un pasteloso color verde. Una vez dicho todo esto, espero como “agua de mayo” la llegada de septiembre, que nos traerá una edición REMASTERIZADA (esta vez sí que el adjetivo hará honor al contenido) de ‘Crises’ en varias versiones, una de las cuales quita el hipo, con 3 CD’s, 2 DVD’s y un libro de tapa dura de 32 páginas que esta vez contendrá textos aclarativos, interesantes y agradables de leer… o eso espero. Nos vemos el mes que viene con la siguiente de estas joyas “remasterizadas”, ‘Discovery’, otra “imprescindible” edición que Virgin nos “regaló” hace ya 13 años…