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jueves, 11 de mayo de 2017

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, David Bedford, por The Watcher



David Vickerman Bedford (Londres, Inglaterra; 1937) es un compositor y teclista que desde muy pequeño se sintió atraído por la música. No es de extrañar esto, dado que su abuela era la compositora Liza Lehmann y su abuelo el compositor y pintor Herbert Bedford. Su madre y su hermano también estaban relacionados con la música. En este ambiente, David Bedford comenzó a hacer sus pinitos en composición con sólo siete años. Sus estudios académicos los inició en la Royal Academy of Music de Londres bajo la tutela de Lennox Berkeley. Su talento y trabajo le hacen merecedor de una beca para estudiar en Venecia con el compositor Luigi Nono, en 1961. En los 60 es cuando el joven Bedford inicia su carrera como compositor a nivel profesional. Sus intereses estaban cercanos a la música sinfónica y de cámara, y sus obras de esa época suelen adscribirse al avant-garde, en la línea de John Cage, con influencias minimalistas. La obra de composición más temprana de la que he encontrado información es Two Poems for a Chorus, de 1963. En 1965 compone A Dream of the Seven Lost Stars y Music for Albion Moonlight, que será el primer trabajo editado en vinilo de Bedford, en 1970. En esta primera etapa ya quedan patentes ciertas características de su música que se convertirán en constantes: por ejemplo, el interés por los coros y la constante experimentación musical, tanto en la forma como en el fondo. Sirva de muestra la pieza With 100 Kazoos, que está pensada para que el público participe en la música usando kazoos. 

A finales de los sesenta, da inicio una etapa en su carrera en la que Bedford se sumerge en el rock a la vez que continua con sus trabajos clásicos. Su primer contacto con la música popular es la ópera de 1968 From Marie Antoinette to the Beatles. Poco después se encargará de los arreglos orquestales el disco de Kevin Ayers Joy of a Toy. Así es como conoce al carismático ex-Soft Machine y entra a formar parte de su banda. Son los tiempos dorados de Kevin Ayers and the Whole World, donde Bedford se ocupaba de los teclados y de ocasionales arreglos. Y, a partir de Shooting at the Moon (1970), también aparece un jovencísimo Oldfield como bajista y guitarrista. Su talento impresionó a David Bedford, y ambos iniciaron una relación de amistad basada en la música que dio grandes frutos por ambas partes. Seguramente Bedford asistió muy de cerca a la grabación de las primeras maquetas que por entonces Oldfield ya estaba haciendo circular, aunque sin éxito. Ambos aparecen también en el siguiente trabajo de Ayers, Whatevershebringswesing (1972). Bedford aún participará en Bananamour (1973) y Yes We Have No Mananas (1976) —únicamente con los arreglos de un tema—. Previamente, en 1970, compone un pieza para grupo de cámara y banda de rock, que grabó con Ayers, Oldfield y Robert Wyatt y que no vio la luz hasta el año 97. El primer trabajo en solitario de Bedford que es editado en LP es Nurses Song with Elephants (1972), un recopilatorio de grabaciones hechas en años anteriores, de piezas con fuerte influencia minimalista y música extraña y desconcertante por momentos.


En 1973 Mike Oldfield revoluciona el mercado de la música con Tubular Bells, disco que influye mucho en Bedford. Se había demostrado que se podía hacer un álbum con música instrumental, con temas complejos de larga duración. Siguiendo este esquema, Bedford lanza, bajo el sello de Virgin, Star’s End (1974). Es el primero de una serie de discos que podrían encuadrarse en una definición amplia del rock progresivo, y que por ello y por contar en varios con la colaboración de Oldfield, creo que son de mucho interés para el aficionado a este último. En Star’s End tenemos dos temas largos, uno en cada cara del vinilo, que son una auténtica maravilla. El peso lo lleva la Royal Philarmonic Orchestra, pero también aparece en algunos pasajes la guitarra de Mike Oldfield, y es un trabajo que demuestra el extraordinario talento de David Bedford para la composición. Su siguiente disco, The Rime of the Ancient Mariner (1975) también cuenta con la colaboración de Oldfield, y en él Bedford hace mucho más hincapié en los teclados y pianos de todo tipo, interpretados por él. The Odyssey (1976) sigue en esa dirección. Es un álbum excelente, tal vez el más conocido de Bedford, en el que basándose en la obra de Homero construye una obra hipnótica y fascinante con abundante uso de sintetizadores y secuenciadores, a los que exprime todas sus posibilidades. De nuevo cuenta con Oldfield a la guitarra, en dos cortes, The Sirens y la espectacular Phaeacian Games. Instructions for Angels (1977) ahonda en la experimentación con teclados y sintetizadores, y para mí es el mejor disco de esta etapa de Bedford, o al menos mi favorito. Está compuesto por variaciones de un mismo tema, una melodía presentada al principio del álbum que Bedford retuerce y hace evolucionar en diferentes e insospechados caminos. En la pista Instructions for Angels encontramos además una de las guitarras más espectaculares de Mike Oldfield, apoyada únicamente por un tenue acompañamiento al teclado: seis minutos de desenfreno del mejor Oldfield, en lo que parece por momentos casi una improvisación grabada de una sola toma. Para mí, la mejor colaboración del de Reading, junto a Downwind con Gong.

Tras ese álbum Bedford fue alejándose paulatinamente del rock progresivo para volver a centrarse en las composiciones clásicas. Star Clusters, Nebulae and Places in Devon y The Song of the White Horse (1983) son dos piezas editadas conjuntamente que en realidad fueron compuestas en 1971, y la ópera Rigel 9 (1985), coescrita con la autora de fantasía y ciencia ficción Ursula K. Leguin, tiene aún ciertos elementos progresivos, pero definitivamente Bedford cierra aquí una etapa. Eso no significa, ni mucho menos, que su producción sea menor, sino que es más desconocida por el gran público.

En los años ochenta el compositor comienza a orientar su producción a un interesante campo: la educación musical. Durante los años anteriores había enseñado música en varios centros y colegios británicos, pero a partir de ahora escribe muchas piezas pensadas para la enseñanza —Frameworks (1989), por ejemplo— y además ocupa varios puestos de importancia relacionados con la misma —actualmente es el director de la Academia Británica de compositores—. Al mismo tiempo, realiza innumerables trabajos de encargo entre los que se cuentan sinfonías, música para cuartetos de cuerda y de vientos, coros y grupos de cámara. Trabaja además en varias bandas sonoras y colabora en discos de bandas y solistas como A-ha, Enya, Elvis Costello o Robert Harper.

En los años 90, su producción es aún más cuantiosa. Sigue con las mismas actividades de la década anterior, escribiendo una obra para ser interpretada por niños sordos y orquesta sinfónica, Stories from the Dreamtime (1991), y a la vez concentra su producción propia, que es imposible de listar aquí de forma exhaustiva. Great Equatorial (1994) es un trabajo electrónico en el que Bedford vuelve a demostrar su afición por la ciencia ficción y la astronomía, compartida por Mike Oldfield, como sabéis. Tiddalik the Frog (1997) es una obra para trío de cuerda, y The Sultan’s Turret (1997) es para orquesta sinfónica. My Mother, My Sister and I (1999), una ópera, es una de sus últimas grabaciones, y el año pasado estuvo trabajando en un nuevo proyecto por encargo, Wake into the Sun.

En los últimos años, lejos de ir abandonando la actividad, Bedford sigue manteniendo una envidiable energía. El año pasado cumplió setenta y un años, y pese a ello continua grabando y dirigiendo multitud de proyectos, manteniendo siempre su mismo espíritu innovador y la misma ilusión.


En lo que respecta a su colaboración con Oldfield, creo que es de justicia decir que, posiblemente, David Bedford fue uno de los más importantes y de los que más influencia tuvo en su música, si no el que más. Fue parte, en aquellos primeros años, de un reducido círculo en el que también estaba Kevin Ayers, y gozaba de toda la confianza de Oldfield, lo cual, conociendo como conocemos su complicado temperamento, no es decir poco. Más allá de la colaboración concreta y tangible en sus discos, creo que lo más importante fue el intercambio creativo entre ambos, las ideas musicales que Oldfield maduró en un ambiente extraordinariamente propicio y beneficioso para su música, ambiente en el que Bedford era pieza clave. En la forma de construir texturas con capas de teclados y el uso de sintetizadores de obras como The Odissey y Instruction for Angels veo muchas similitudes con, sobre todo, Hergest Ridge e Incantations; el interés en la idea de la música como ciclos, el uso de bucles, tan del uso de los minimalistas, es algo que estuvo presente en la obra de ambos, y no de manera casual.

David Bedford aparece en muchos de los trabajos de la primera época de Oldfield. En Hergest Ridge se encarga de la dirección del coro femenino y la sección de cuerda; en 1974 fue el responsable de las versiones orquestales de Tubular Bells y Hergest Ridge, con buenos resultados, en mi opinión; colaboró en muchos de los singles de esos años: Don Alfonso —voz—, First Excursion —piano y sintetizador—, Speak (Tho’You Only Say Farewell) —piano y voz—; en el recopilatorio Boxed, además de aparecer varios fragmentos de álbumes de Bedford con guitarras de Oldfield, encontramos el tema corto de Bedford The Rio Grande, igualmente con Oldfield como guitarrista; en Incantations vuelve a dirigir los coros y las cuerdas, tan importantes en este álbum; en Platinum se encarga de arreglos vocales; en QE2, vuelve a arreglar coros y cuerdas, concretamente en los temas Arrival y Wonderful Land; y en The Killing Fields, último disco de Oldfield en el que participa, compone The Year Zero y arregla de nuevo coros y sección de cuerda. En los conciertos de los setenta también podemos encontrar el nombre de Bedford. En la premiere de Tubular Bells se ocupó de dirigir al coro y los arreglos de cuerda, además de hacer piano, teclados y acordeón. Y seis años después, en la gira Exposed, vuelve a ocuparse de los arreglos de la sección de cuerda de la Orquesta Sinfónica de Londres que acompañaba a la banda, además de hacer percusiones puntuales, con gong y pandereta. Además, los aficionados españoles tuvieron la suerte de disfrutar con su participación en el Tubular Project de noviembre de 2003, donde hizo de maestro de ceremonias en la parte uno de Tubular Bells y tocó teclados en la parte dos de la sección del hombre de las cavernas en adelante.

Creo que David Bedford es un genio con todas las letras, al menos de la misma talla que Mike Oldfield. Un hombre humilde y culto, dedicado en cuerpo y alma a la música, con una energía que contrasta dolorosamente con un Oldfield que siendo quince años más joven parece abandonado a la desidia. El hecho de que nunca alcanzara ni la mitad de fama que él creo que se debe a que la música de Bedford supone un placer más cerebral, más frío quizás, mientras que las obras de Olfield, son viscerales, con más pasión y garra. Son distintas y a la vez muy similares, porque ambas están inspiradas por lo mismo: un talento incomparable.

Acabemos con un vídeo


NOTA ACLARATORIA: éste artículo se escribió en 2008, por eso, The Watcher nombra que ese mismo año Bedford cumplía 71 años. Pero por desgracia, 3 años más tarde abandonó éste mundo, exáctamente el 1 de octubre del 2011. Sirva éste artículo como tributo a éste gran músico tan importante en la vida y obra de Mike Oldfield.

domingo, 18 de octubre de 2015

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, Barry Palmer, por The Watcher


De nuevo nos acercamos a uno de los vocalistas que colaboraron con Oldfield, en esta ocasión le toca el turno a Barry Palmer.

Barry Palmer (Inglaterra, 1958) es un cantante que, como tantos otros músicos vinculados a Mike Oldfield proviene del rock progresivo, concretamente de la banda alemana Triumvirat, a la que se une en 1976. Este grupo con reminiscencias de Emerson, Lake & Palmer parió la que está considerada como su mejor obra (Spartacus) antes de la llegada de Barry Palmer, que aparece en tres discos de la banda: Old Loves Die Hard (1976), es el mejor de ellos; Pompeii (1977) y À la Carte (1978) son los otros dos. Tras la marcha de Palmer, el grupo tan sólo editaría un último LP en 1980 (Russian Roulette), excepción hecha de un intento de reunión en 2000.

Tras su fructífero paso por Triumvirat, Barry Palmer grabará su único trabajo en solitario: Without an Aim (1984). Tras esto, aparentemente desaparece de la escena musical hasta el año 2001 en el que lanza un single: Dear John.

Su colaboración con Oldfield comienza en la grabación del álbum Discovery en el 84, aunque Oldfield se había fijado previamente en él ofreciéndole participar en la gira de Crises, cosa que él rechaza (sorprendentemente, dado que era la época de mayor éxito de nuestro tañe campanas favorito) por estar trabajando en su disco en solitario. Una vez concluído acepta como digo participar en las grabaciones de Discovery en los Alpes suizos, aunque previamente había cantado el single Crime of Passion. Debido al giro hacia el pop/rock que da Oldfield en este disco, la estructura del mismo arrincona la parte instrumental (el excelente The Lake) en favor de las canciones cantadas, que Barry Palmer se reparte con Maggie Reilly. Podemos escuchar su voz en Poison Arrows, Discovery y Saved by a Bell, más en el espectacular dueto con Reilly de Tricks of the Light. El propio Palmer comentó hace tiempo (como podéis leer en este post de mi colega Ángel L. Valero) que no coincidió en las sesiones de grabación con la cantante, a la que no conoció hasta el Discovery Tour, la única gira oldfiana en la que participó Palmer (con bastante trabajo, ya que gran parte del repertorio fueron canciones cantadas). Hasta el momento, ha sido el único cantante solista masculino que ha girado con Mike Oldfield.

Tras la gira, Palmer aparece en otro single, Pictures in the Dark (1985), acompañando a Anita Hegerland, y graba una demo de When the Nights on Fire con distinta letra, tema que finalmente aparece en el disco Islands con la voz de Hegerland. También se cree que Palmer grabó Man in the Rain en esos años, pero hasta donde yo sé no ha salido a la luz.

A pesar de que Oldfield ha trabajado con voces masculinas mejores (sobre todo con más registros, que creo que es el principal pero que se le puede poner a Palmer), tengo que decir que la de Barry Palmer me gusta en casi todos los temas que cantó, especialmente en Crime of Passion (una de mis canciones vocales favoritas, pese a que el intento de calcar Moonlight Shadow con una voz de hombre es obvio) y Tricks of the Light. Por contra, nunca me ha gustado en Saved by a Bell.

En vivo es otra cuestión. Creo que pierde bastante, quizás por no ser un cantante con mucha experiencia en directo, pero es una pena que no estuviera a mejor nivel, dado que tuvo muchos temas para lucirse (In High Places, por nombrar uno de los que no eran “suyos”).

Os dejo con el directo de la canción Discovery del concierto de San Sebastián.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, Ant Glynne, por The Watcher



Anthony “Ant” Glynne es un guitarrista inglés de rock. Además, toca el bajo, es compositor y productor. De sus primeros años no he podido encontrar información en la red, de forma que las primeras apariciones conocidas de Glynne son en los discos de la banda Razar Ascension Day (1978) y Idle Rich (1979). Posteriormente aparece en trabajos del grupo Midnight Flyer, pero sobre todo se le va a conocer por trabajar como músico de sesión, aunque también de directos. Durante los años ochenta y noventa Glynne tocó con una gran cantidad de músicos, de los cuales destacaremos a Gary Moore, Steve Howe, Slash, Mick Abrahams y los también colaboradores oldfianos Simon Philips y Carl Palmer. También fue colaborador de la banda Asia en su álbum Aqua (1992).

En los últimos años está desempeñando el que probablemente es uno de los trabajos más importantes de su carrera: es guitarrista principal en las giras del excelente teclista Rick Wakeman, miembro en su día de los míticos Yes. A continuación podéis ver un vídeo de una actuación de la banda de Wakeman, The English Rock Ensemble,  que interpreta el tema Catherine Parr, con un tremendo solo de Ant hacia el final del mismo.

Además, Glynne ha trabajado en la composición de música para orquesta y varias bandas sonoras de cine y televisión, y ha participado en demostraciones oficiales de la marca de guitarras Fender, la que más ha usado junto a las Gibson Les Paul.

A lo largo de su carrera, Glynne se ha convertido en un profesional muy valorado por sus colegas en el ámbito del rock, y a mí personalmente me parece un soberbio guitarrista, muy técnico, que me recuerda en ciertas actuaciones a gente como Yngwie Malmsteen o Joe Satriani, y que además sabe amoldarse a otros estilos sin renunciar a dejar siempre en sus colaboraciones su particular sello y un toque heavy, tanto por su estilo al tocar como por su imagen.

Todo esto se nota a la perfección en Crises, él único álbum de Mike Oldfield en cuyos créditos encontramos el nombre de Glynne. Fue intención manifiesta de Oldfield dotar a este disco de un sonido algo más duro, más cercano al rock que por entonces, en plenos ochenta, hacía furor. Glynne toca guitarras en los temas Crises y Shadow on the Wall, y ayuda en ambos a conseguir ese endurecimiento del sonido que se buscaba, especialmente en Shadow on the Wall, la canción más eminentemente rockera de Oldfield.

Ese mismo año Ant participa en el Crises Tour como único guitarrista aparte del propio Oldfield. Podéis echarle un vistazo a la colección de fotografías perteneciente a Fernando Catalina del concierto de Bilbao de esa gira, donde se aprecia una química especial entre Oldfield y Glynne, que se compenetraron a la perfección.


Dado que apenas existen imágenes de la gira del 83 donde poder disfrutar de Glynne en directo, acabaremos con un playback para una televisión alemana de Shadow on the Wall.  

jueves, 6 de febrero de 2014

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, Anita Hegerland, por The Watcher



Anita Hegerland es una vocalista noruega, nacida en 1961, que colaboró con Mike Oldfield en la segunda mitad de los ochenta, además de haber mantenido una relación de pareja con él.

Su carrera empieza excepcionalmente pronto, cuando con sólo nueve años se convierte en una cantante infantil de gran éxito en los países escandinavos. Su primer LP, Mitt Sommarlov (1970) llegó al número uno de las listas de ventas de Noruega y Suecia. Como podéis suponer, el valor musical de este trabajo es escaso, basándose su éxito en la imagen de la pequeña y encantadora Anita.

Al año siguiente, Hegerland formará un duo musical con el cantante alemán Roy Black, sacando al mercado el single Schön ist es auf der Welt zu sein, que se convierte (con su estilo que me recuerda terriblemente a los españoles Enrique y Ana) en un éxito en Alemania y Noruega.


Su carrera como estrella infantil continuó hasta el año 73 (curiosamente el año del debut en solitario de Oldfield), con otros tres discos. Hasta llegó a presentarse a un concurso para representar a Noruega en la Eurovisión, aunque no lo consiguió. Pero al crecer, como es habitual, su éxito fue decreciendo, y le costó mucho fraguarse una carrera como artista pop adulta. No he conseguido encontrar los títulos de sus trabajos en esta época, tan sólo un single llamado Voices, de 1994.



Con su carrera un poco de capa caída, Hegerland conoce a Oldfield en 1984, durante el Discovery Tour. Según cuenta ella misma, se conocieron en unos camerinos jugando a los dados con Simon Philips. Oldfield se interesó por su trabajo cuando le dijo que era cantante, de forma que Anita le dio una copia de All the Way, uno de sus álbumes. Un año después se puso en contacto con ella para ofrecerle grabar un single: Pictures in the Dark. Hegerland acepta, y así se inicia una colaboración que fructificará en una relación sentimental, de la que nacerán Greta y Noah Oldfield. En los años siguientes Oldfield se concentra en la creación de vídeos usando el equipo tecnológico más novedoso, fruto de lo cual saca al mercado el video-CD The Wind Chimes, al mismo tiempo que su LP Islands. Anita aparece en los temas North Point, The Time Has Come y la versión bonus de Islands que aparece en la edición en CD, When the Nights on Fire (aparece además en los vídeos de North Point y The Time Has Come). Posteriormente cantó Innocent en el album Earth Moving y aparece como voz adicional en Heaven’s Open.


Tras su ruptura con el músico inglés, Hegerland pasa unos años alejada del mundo de la música, trabajando entre otras cosas en un libro con sus diseños para colchas artesanales, un arte muy popular en Noruega (debe de ser algo parecido al encaje de bolillos aquí). Hace unos años volvió a la escena musical, incluso llegando a dar conciertos en su país acompañado del joven Noah tocando la guitarra.

Personalmente, la voz de Anita ni me gusta ni me deja de gustar. No es mala voz pero tampoco impresiona por su calidad o variedad de registros. La encuentro demasiado falta de pasión para mi gusto, pero teniendo en cuenta el tipo de canciones pop que interpretó, es algo comprensible. En Pictures in the Dark se ve muy perjudicada por la producción, en mi opinión le quisieron dar un toque durillo, casi recordando a Bonnie Tyler, que no quedó muy bien. Por contra, el tema donde más me gusta es North Point, donde le da un tono melancólico bastante adecuado a la canción.

En todo caso, al igual que Maggie Reilly en los primeros ochenta, La voz de Hegerland simboliza toda una época en la discografía oldfiana, la más popera (posiblemente por las presiones de Virgin) y una de las más denostadas por los fans, pero que ahí estuvo. De alguna manera, Anita sustituyó a Reilly en su papel de “musa” en el panteón oldfiano, y dada la estrecha relación que tuvo con él, seguramente tuvo cierta e inevitable influencia en su música de aquella época.

Acabemos con un vídeo, como siempre: en esta ocasión un playback de Arrival que interpretaron en una televisión.

lunes, 7 de enero de 2013

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, Amar, por The Watcher


Amar Dhanjan es una cantante británica de origen indio, hija del también cantante Mangal Singh. Su primer éxito le llegó siendo muy joven con una versión del tema Tu Hai Mera Sanam, versión de I Will Loves You de Dolly Parton interpretado en Hindi, algo que va a ser muy frecuente en la carrera de Amar. Poco después de este éxito se mudará a Londres y entrará en contacto con la escena musical india de la ciudad.

La mayor parte de su carrera musical la ha desarrollado como vocalista de sesión y colaboraciones puntuales. La primera de ellas, y que le ayuda a empezar a hacerse un nombre, le llega en 1997 cantando en el tema Jaan del músico Talvin Singh para el álbum de música asiática Anokha: Soundz of the Asian Underground. También aparece en el disco Kenza del artista Khaled. En los últimos años, tras un periodo en el quees imposible encontrar su nombre en algún trabajo discográfico, a reaparecido colaborando en álbumes de músicos de rap y hip hop, concretamente en Shock Value de Timbalad (2007) y en John Bello Story 2 de Kool Savas (2008).

Paralelamente, Amar ha desarrollado una carrera en solitario no demasiado prolífica. En el año 2000 apareció Outside, un trabajo en el que se mezclaba el sonido pop típico de la India con la música electrónica y el pop occidental, en el que el mayor atractivo es sin duda la voz de Amar —que cantan en hindi y en inglés— y su capacidad para cambiar de registros. Además, recientemente ha vuelto a editar un trabajo discográfico: Show It Off. En la línea del pop electrónico más comercial y con el toque indio que tan de moda está en nuestros días, Amar explota además su físico y una imagen radicalmente cambiada. Pueden escucharse temas del mismo en el myspace de la cantante.

En lo que respecta a su trabajo con Mike Oldfield, éste se inicia con Tubular Bells III (1998), donde interpreta alguna frase y sobre todo coros en varios temas: The Source of Secrets —tema que abre el disco y en el que Amar canta varias veces la frase en hindi “Muskhil Badi Tu hai Kaha”, que según Tubular.net en inglés se traduce por “There is a lot of trouble, where are you?”—, Jewel in the Crow y Secrets —donde vuelve a la misma frase—. En todos ellos su voz aporta perfectamente el elemento exótico que supongo que buscaba Oldfield para este disco. Además, participó en la premiere del disco en Londres. Posteriormente el nombre de Amar aparecerá en Tr3s Lunas (2002). Dada la prácticamente nula información que se da en el libreto del álbum, no puedo saber a ciencia cierta en qué pistas del mismo colabora Amar, aunque imagino que será en los coros de To Be Free y en Viper, hacia el final del tema.

Acabemos escuchando el inicio de la mencionada premiere de Tubular Bells III en el Horse Guards Parade, donde podemos escuchar la voz de Amar.

sábado, 20 de octubre de 2012

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, Adrian Belew, por The Watcher


Adrian Belew (Covington, Kentucky; 1949) es un guitarrista y vocalista de primera fila, que tal vez en España no sea todo lo conocido que debiera, pero que tiene una carrera envidiable a sus espaldas.

De pequeño, curiosamente, lo que tocaba era la batería, en una banda escolar, aunque pronto comenzó a tocar la guitarra en modestas bandas de versiones, como The Denems o Sweetheart. Tocando en un local con ésta última, Belew tuvo la suerte de ser escuchado nada menos que por Frank Zappa, que le ofreció hacer una audición en Los Ángeles para su banda en directo. Zappa acabó eligiéndolo tras la misma, de forma que Belew participó en la gira de 1970, y años después grabaría también para alguno de sus álbumes. Poco después de la gira con Zappa, otro grande, David Bowie, ofreció a Adrian grabar con él y tocar en su gira, y tras ésta, se embarcará en otra con los Talking Heads.

Belew había tenido suerte, pero es innegable que sin talento gente de esa categoría no se habría fijado en él dándole semejantes oportunidades a un joven de veintiún años.

1981 significará un punto de inflexión en su carrera, ya que es el año en el que se une a King Crimson de la mano de Robert Fripp, miembro fundador de la mítica banda de progresivo que pretendía refundarla. Con la formación que reunió Fripp King Crimson editó tres discos, y desde entonces Belew ha estado vinculado al grupo, como guitarrista y vocalista, aunque la banda  ha estado en activo sólo de forma intermitente.

Paralelamente a su trabajo con King Crimson, Belew comienza su carrera en solitario en 1982 con el álbum Lone Rhino, al que han seguido muchos más hasta la actualidad. También ha seguido colaborando con músicos como David Byrne, Cindy Lauper, Tori Amos o los Nine Inch Nails. Además, en 1987 funda The Bears, una banda orientada al pop, con la que graba dos álbumes.

En los últimos años, Adrian Belew ha llevado a cabo varias giras con su grupo actual, el Adrian Belew Power Trio, a la vez que toca con King Crimson —de nuevo en activo tras un par de años de inactividad— y continúa colaborando en estudio con muchos otros músicos. En 2005 fue nominado al Grammy en la categoría de rock instrumental.

Su colaboración con Mike Oldfield la encontramos en el álbum de 1989 Earth Moving, concretamente en los temas Holy y Far Country. En Holy, la canción que abre el disco y una de mis favoritas del mismo, Belew presta su excelente voz melódica, aunque con cierta potencia, especialmente en el estribillo y al final, donde se combina magistralmente con la guitarra de Oldfield, quizás la mejor que ofrece éste en Earth Moving. En Far Contry, en lugar de su voz, Belew ofrece un breve solo de guitarra a la altura del minuto 3:15, inmediatamente después del solo del propio Oldfield, con cierta distorsión.

Acabo como siempre que es posible con un vídeo, en este caso uno de los muchos play-backs para televisión de la época de Earth Moving, en el que podemos ver a Belew y Oldfield “interpretando” Holy, con el detalle curioso de que el primero aparece con una guitarra, aunque en estudio que se sepa no la tocó en este tema.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, Maddy Prior, por The Watcher


Continuando con el repaso a la extensa lista de los colaboradores de Oldfield, hoy me gustaría acercarme a la que fue la primera vocalista que cantó una letra en uno de sus temas: Maddy Prior.

Maddy Prior nació en la localidad inglesa de Blackpool en 1947. Muy joven (a los diecinueve años) tendrá su primera experiencia en el mundo de la música, formando duo con Tim Hart. Siguiendo un estilo folk, actuaron en varios locales, hasta que en 1969 se une a Ashley Hutchings y Gay y Terry Woods, y fundan el grupo al que su nombre permanecerá unido durante el resto de su larga carrera: Steeleye Span.

Steeleye Span es un grupo de folk rock que apareció en la época del resurgimiento del folk y la música tradicional británica, con grupos como The Dubliners o The Chieftains como buques insignia. Steeleye Span fueron pioneros en mezclar esa música tradicional con los sonidos e instrumentos del rock, de forma que gran parte de su producción (especialmente en los primeros años) se compone de versiones de temas del folklore inglés, como  jigas y reels. El grupo alcanzará cierto éxito con canciones como All around my Hat y Gaudete (aunque de las canciones que he escuchado para escribir el artículo mi favorita ha sido Alison Gross), y han permanecido en activo hasta hoy, aunque con múltiples cambios de formación y una producción intermitente. Prior dejó el grupo en 2002, pero ha vuelto recientemente para grabar un nuevo disco y salir de gira por el Reino Unido.

Paralelamente, Prior desarrolló otros proyectos, como los dos discos que sacó junto a June Tabor bajo el nombre de The Silly Sisters, o la menos efímera Carnival Band, grupo en el que milita desde 1987 hasta la actualidad. Además, lidera un trío de voces acapella, Maddy & the Girls.

Maddy Prior también ha colaborado en ocasiones en discos de otros músicos. De estas colaboraciones destacaré la aparición en el disco de Jethro Tull (con el que Steeleye Span compartió discográfica, Chrysalis) Too Old to Rock’n’Roll; Too Young to Die, de 1976, y, evidentemente, su participación en Incantations, de Mike Oldfield.

Además de realizar coros durante todo el disco, la aportación más importante de Prior en Incantations fue cantar las partes conocidas como Hiawatha’s Song (el final de la parte dos) y Ode to Cynthia (el final de la parte cuatro). Las letras pertenecen a poemas de Henry W. Longfellow y Ben Jonson, respectivamente.

Tras la grabación del disco, Maddy Prior se embarcó en la gira de Exposed como cantante solista, ofreciendo excelentes actuaciones que la colocan en un lugar privilegiado en la particular mitología oldfiana.

Maddy Prior es mi favorita de entre todas las cantantes que han trabajado con Oldfield. Su voz es típicamente folk: cruda, sin filigranas; son esas voces las que mejor pueden cantar canciones tradicionales que durante siglos fueron patrimonio de campesinos y trabajadores.



En Incantations, no obstante, adopta un registro distinto, más solemne, y consigue clavar con ello el tono que requieren sus dos partes. Son canciones que tienen algo de danza pagana, algo etéreo, primitivo; no sólo por la voz de Prior, sino por el ritmo repetitivo que impone la fantástica percusión que la acompaña, en bucle infinito, repitiéndose una y otra vez de forma extásica. Son el clímax perfecto a los dos vinilos que en su día componían Incantations, quizás uno de los discos más infravalorados de Oldfield, pero que, por lo menos para mí ha ido ganando enteros con el paso de los años y las escuchas del mismo. Esas ideas que Oldfield tenía en su juventud (y que explica en Changeling) acerca de la música como ciclo, como algo que no tiene principio ni fin y se repite eternamente, se plasman a la perfección en un disco que puede pecar de la soberbia de un Oldfield recién salido de la exégesis, pero no de falta de talento.  

sábado, 18 de agosto de 2012

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, Pierre Moerlen, por The Watcher


Pierre nació en la región francesa de Alsacia, en 1952. A los diez años, su padre, el también músico Maurice Moerlen, lo anima a iniciar estudios de piano. En 1967, tras cuatro años, cambia el piano por la percusión clásica, que estudió en el conservatorio de Estrasburgo. Tras curtirse en diversas bandas menores, además de como batería en algunas obras teatrales francesas, Pierre Moerlen se unió al grupo Gong en 1973.


En sus inicios, Gong fue un grupo adscrito a la escena de Canterbury, cercano al rock psicodélico, fundado por el ex Soft Machine Deavid Allen y su mujer Gilli Smyth. Pierre Moerlen llega en un momento clave para el grupo: la trilogía de LPs Radio Gnome Invisible, con la que tanto Allen como su mujer se despedirían del mismo. Así, a partir de 1975, y de forma gradual, Moerlen va asumiendo el liderazgo de la banda, al mismo tiempo que va cambiando el estilo de la misma para acercarlo más al rock progresivo instrumental. En 1978, para remarcar más aún el liderazgo del percusionista, el grupo cambia de nombre para denominarse Pierre Moerlen’s Gong. De ese mismo año es el disco Expresso II, en el que la percusión era la protagonista absoluta. El álbum Downwind (1979) nos interesa especialmente porque contó con la colaboración de Mike Oldfield (y de su hermano Terry, de paso). En esta época, Moerlen también colaboró con otros músicos, como la banda sueca Tribute. Pero sobre todo, realizó importantes aportaciones en algunos de los mejores discos de Mike Oldfield. En Ommadawn tocó el tímpano; aparece tocando batería y vibráfono en la apoteósica cuarta parte de Incantations; con los mismos instrumentos, fue el único colaborador del pasado que Mike conservó en Platinum; En Crises tuvo una pequeña colaboración en In High Places con el vibráfono de nuevo; tras unos años sin aparecer en los discos de Oldfield, vuelve a hacerlo en Islands, el último de sus álbumes en el que trabajó. Además, participó junto a su hermano Benoit Moerlen (también percusionista) en las giras oldfianas de Exposed (1979) y Platinum (1980).

En la etapa posterior a Gong, Moerlen colaboró con bandas como Supersister, Brand X, y Thin Lizzy, además de su participación en varios musicales de Broadway y dedicarse a la enseñanza. Pierre murió en 2005, con cincuenta y dos años, por causas desconocidas, o al menos no difundidas en la red. Siempre he pensado que los mejores percusionistas y baterías se encuentran en el rock progresivo, o al menos los más completos: Pierre Moerlen no hace sino que me reafirme en esta idea. Fue el primero de una estirpe de extraordinarios maestros de la percusión con los que Mike Oldfield tuvo la suerte de contar (tras él vendrían Morris Pert, Mike Frye y Simon Phillips), que tuvieron una gran influencia en su música. El cambio, la transición desde Tubular Bells (un disco grabado con poca percusión y sin batería) hasta Platinum y QE2, es evidente: la percusión en la música de Oldfield va cobrando protagonismo y ganando en complejidad, y eso es sin duda gracias a la aportación de sus colaboradores, quizás de Moerlen más que de otros, por ser el primero y ser además compositor. Pierre Moerlen era un percusionista versátil, capaz de tocar cualquier instrumento, un todo terreno que sin embargo siempre dejaba ver su personalidad en sus interpretaciones. Presenciar sus actuaciones en conciertos míticos como los de la gira Exposed o en el festival de Knebworth es un auténtico lujo para los aficionados a Oldfield. Si muchos echamos de menos esos tiempos, creo que en gran parte es por músicos como Pierre Moerlen, al que, lamentablemente, nunca volveremos a ver en un escenario.

Para acabar, os dejo con el que quizás sea el momento de Moerlen que más me ha impresionado en sus giras con Oldfield: el solo final que solían introducir en Ommadawn, en este caso en el concierto de Knebworth, al alimón con Mike Frye.

Las Colaboraciones de Mike Oldfield, por The Watcher


Estrenamos nueva sección en el blog, rescatada del desaparecido mikeoldfieldblog, en el cual, nuestro nuevo colaborador, The Watcher, repasaba la trayectoria de los colaboradores de Mike Oldfield en sus discos o directos.

Repasaba tanto su trayectoria como su importancia en el mundillo Oldfield. Se tenía previsto rescatar todos estos post en el proyecto de mikeoldfieldblog, pero al no seguir adelante, hemos decidido rescatarlo en oldfieldexposed. Por ello, cada cierto tiempo iremos publicando uno de los post ya publicados por entonces en mikeoldfieldblog con la muy interesante información sobre cada colaborador de Oldfield. Por lo propio, en unos minutos subimos el primero de los artículos, dedicados al gran percusionista Pierre Moerlen. Que lo disfrutéis, y gracias a The Watcher por quererse unir a nuestro equipo.

Pierre Moerlen
Maddy Prior
Adrian Belew
Amar
Anita Hegerland 
Ant Glynne
Barry Palmer
David Bedford
Benoit Moerlen
Bonnie Tyler